El mayor error que se puede cometer cuando nos referimos a la peregrinación hasta Santiago de Compostela, es hacerlo utilizando el singular. Son muchos y muy variados los caminos que se utilizan para llegar a la Plaza del Obradoiro, donde se ubica la catedral, cada uno con características especiales que lo diferencian del resto. Es muy importante decidir cuál se va a hacer y desde dónde, con el fin de preparar de la mejor manera todo el recorrido.

Aquí os dejamos una sencilla guía para aquellos que estáis pensando en hacer alguno de los caminos. Si nos olvidamos de algo, no dudéis en preguntar, e intentaremos echaros una mano en lo que nos sea posible.

Fines religiosos, deportivos o turísticos

Hay una grandísima diferencia entre hacer el camino con fines religiosos, o no. Generalmente, aquellos que se deciden a andar movidos por sus creencias religiosas buscan obtener la “Compostela”, una acreditación que se entrega al finalizar el recorrido. Para esto, es necesario portar la Credencial del Peregrino, la cual debe de ser sellada en los establecimientos autorizados para ello y que se reparten a lo largo de todas las poblaciones desde las que se se puede acceder a Santiago, principalmente en albergues para peregrinos.

Para poder solicitar la Compostela es necesario cumplir una serie de requisitos:

  1. llegar hasta la tumba del Apóstol.
  2. hacer el recorrido a pie, a caballo, en bicicleta o en barco.

Por otro lado, también es obligatorio cubrir un mínimo de kilómetros, dependiendo de la manera elegida para hacer el camino:

  • a pie: mínimo 100 km.
  • a caballo: mínimo 100 km.
  • en bicicleta: mínimo 200 km.
  • en barco: mínimo 100 millas náuticas y los últimos kilómetros en tierra a pie.

Aunque en muchos puntos se indica que sólo es necesario recoger un sello al día, generalmente el del lugar donde se pernocta, es aconsejable obtener al menos dos, ya que últimamente se están solicitando a la hora de pedir la Compostela. Hay muchos hoteles y restaurantes que también pueden sellar la Credencial del Peregrino y, aunque no son oficiales, también suelen ser considerados como válidos.

Puedes pedir que te sellen tu Credencial del Peregrino en los distintos albergues, aunque no pernoctes en ellos.

Hay 3 tipos de certificaciones que se pueden solicitar a la llegada a Santiago, y una vez cumplidas las condiciones anteriores:

  1. la Compostela: como dijimos anteriormente, sólo para aquellos que han hecho el camino con sentido cristiano.
  2. Diploma del camino: para aquellos que finalizaron el recorrido y cuyo propósito no fue religioso.
  3. Certificado de Distancia: es una ampliación a los dos anteriores y acredita el número de kilómetros recorridos y la ruta seguida.

La Acreditación del Peregrino puede ser solicitada en Iglesias, Obispados, Parroquias, Cofradías o asociaciones de amigos del Camino. Si no es posible obtenerla en alguno de estos sitios, normalmente suele facilitarse en el primer albergue en el que se pernocta. Tiene un precio de 1,5 €.

Escoger el camino

Quizás la elección más difícil y la que va a marcar el desarrollo de todo el recorrido. Todos ellos tienen sus pros y sus contras, y es difícil dar consejos en este sentido ya que la decisión final dependerá de las condiciones físicas, el tiempo disponible, y la energía de cada uno.

El Camino Francés

Probablemente el más popular. Como su nombre indica, comienza en Francia, generalmente en las localidades de Somport (frontera) o en S. Juan Pied de Port. Atraviesa todo el Norte de la península, pero discurre por el interior y no por la costa, como algunos podrían creer. Las localidades más importantes que atraviesa son: Pamplona, Logroño, Burgos, León, Astorga, Ponferrada y Palas de Rei. Si se decide hacerlo sólo desde Galicia, comenzando en O Cebreiro-Triacastela, tiene una distancia de 157 km.

El Camino del Norte

Transcurre paralelo al Camino Francés, pero a diferencia de este, el Camino del Norte sí se realiza a través de poblaciones costeras, hasta entrar en Galicia por la localidad de Ribadeo. Es también uno de los más populares, porque permite ver la línea de costa, y el clima está mejor regulado por la presencia de la brisa marina. Dentro de España, comienza en Irún y transcurre a través de: San Sebastián, Bilbao, Santander, Oviedo, Luarca, Ribadeo, Mondoñedo y Baamonde, como localidades más destacadas. Comenzando en Galicia, desde Ribadeo, hay una distancia de 173 km hasta Santiago.

El Camino Primitivo

Es una variante que transcurre entre los dos anteriores. Comienza en Oviedo y transcurre, entre otras, por Tineo, La Mesa, A Fonsagrada y Lugo. Posteriormente enlaza con el Camino Francés en Melide. Empezando en Galicia, en la localidad de A Fonsagrada, tiene un recorrido de 166 km hasta Santiago.

Camino Portugués

Proviene de Portugal y tiene dos variantes distintas:

por la costa: desde A guarda y pasando por O Rosal, Baiona, Nigrán y Vigo.

por el interior: desde Tui y pasando por O Porriño.

ambos caminos confluyen en la localidad de Redondela, desde la que acceden a Santiago por el Sur y a través de Pontevedra, Barro y Caldas de Reis.

Camino Inglés

Adopta este nombre porque los peregrinos llegaban con sus embarcaciones desde Inglaterra hasta Ferrol. Desde allí, y en dirección Sur, atravesaban Pontedeume, Betanzos, A Coruña, Carral y Ordes. Haciendo este camino exclusivamente desde Coruña no sería suficiente para obtener la Compostela, ya que hay una distancia inferior a los 100 km entre ambas localidades. Sin embargo, si se comienza en Ferrol, sí se cumpliría con este requisito, ya que sumando la desviación por Betanzos se supera la distancia indicada.

Camino del Sudeste

Es el que accede a Galicia desde el Sur de España a través de Verín, en la provincia de Ourense. También es posible comenzar el recorrido en A Canda. Tiene fama de ser uno de los más duros para el peregrino, ya que las temperaturas suelen ser bastante altas en Verano y muy frías en Invierno, además de la presencia de importantes desniveles y zonas montañosas. Atraviesa toda la provincia de Ourense hasta Castro, en la provincia de Pontevedra. Desde ese punto, sigue dirección Santiago por Lalín, Silleda y Ponte Ulla.

Camino de Fisterra y Muxía

Este es el único camino a realizar DESPUES de llegar a Santiago de Compostela. Para cumplir con la tradición, los peregrinos, una vez habían visitado la tumba del Apóstol, seguían su camino hasta las dos localidades situadas en A Costa da Morte (la costa de la muerte) donde debían de cumplir con tres rituales:

  1. quemar las ropas utilizadas para hacer el camino.
  2. bañarse en la playa.
  3. ver un atardecer y un amanecer.

Cumpliendo estos 3 requisitos se entendía que el peregrino se había purificado completamente y estaba listo para comenzar una nueva vida.

Cuándo hacer el camino

Los meses que se corresponden con la estación de Verano son los que registran mayor afluencia de Peregrinos. Tienen a su favor que la climatología es muy agradable y es posible convivir y compartir experiencias con otros caminantes, nacionales y extranjeros. En contra, la masificación de los albergues puede complicar el encontrar plaza para pernoctar.

El Invierno es la temporada con menor número de peregrinos en todos los caminos. La presencia de nieve en las zonas de montaña, y las frecuentes lluvias en el resto, dificultan mucho los recorridos.

La Primavera y el Otoño (principalmente finales de Primavera y principios de Otoño), son las temporadas ideales para poder hacer cualquiera de los caminos, ya que las temperaturas suelen ser muy agradables y menos agresivas que durante el Verano, y todavía no hay una gran afluencia de peregrinos en los albergues.

Dónde dormir

Si se quiere vivir la experiencia real del camino sería recomendable pernoctar en los albergues destinados a los peregrinos. Estos establecimientos conforman una red que se extiende desde casi todas las poblaciones por las que pasa alguno de los caminos, y cuentan con una normas muy específicas que deben de ser respetadas:

  • en caso de ocupación plena tienen preferencia los peregrinos con limitaciones físicas, después los que hacen el camino a pie, seguidos por los que van a caballo. A continuación de estos estarían los que utilizan bicicletas, y en último lugar el resto.
  • la estancia es sólo por una noche, salvo que el peregrino esté enfermo o presente alguna causa de fuerza mayor.
  • la puerta de los albergues se cierra a las 22:00 h
  • el albergue debe de ser abandonado antes de las 08:00 h
  • con el fin de respetar el descanso de los peregrinos, no se permite hacer ruído después de las 22:30

Pasar la noche en uno de estos albergues tiene un precio por persona de 6 €.

Como decíamos, en los meses de mayor afluencia de peregrinos puede haber dificultades para encontrar plazas, y no se aceptan reservas previas, por lo que también hay que destacar la existencia de otros tipos de albergues, que no cuentan con las subvenciones de la Xunta y trabajan de manera privada, así como de pensiones, hostales y hoteles en la inmensa mayoría de localidades. En estos últimos sí es posible tener las reservas hechas con antelación, lo cual ofrece una mayor seguridad a los caminantes.

Dónde comer

Las comidas más fuertes que hacen los peregrinos tienen que ser el desayuno y la cena. No se recomienda comer demasiado si se va a continuar caminando, por razones obvias.

Muchos albergues ofrecen sus cocinas para que los peregrinos hagan uso de las mismas, normalmente sin menaje. En la mayoría de los casos, los peregrinos suelen optar por desayunar en los propios albergues y reservar alimentos energéticos, como galletas o frutos secos, para ir comiendo durante la mañana. Al mediodía se puede almorzar en el propio camino, generalmente bocadillos o sandwiches, pero también es posible hacerlo en múltiples restaurantes y casas de comidas. Algunas incluso cuentan con un menú especial para el peregrino, con precios muy ajustados.

Cómo hacer el camino

Lo principal es escoger el trayecto por el cual se va a peregrinar, y el punto de comienzo del mismo. Esta decisión tiene que ser acorde con el número de días disponible para esta actividad y los kilómetros a recorrer. Hay que tener en cuenta que la mayoría de tramos, en casi todos los caminos, cuentan con una distancia aproximada de entre 20-25 km y, por lo general, se suele caminar mejor y más tiempo durante la mañana que por la tarde.

Además, para evitar problemas a la hora de llegar a los albergues, es recomendable hacerlo lo antes posible, por lo que no se recomienda comenzar a caminar más tarde de las 08:00. Hay que tener en cuenta también que los dos primeros días se suele caminar más rápido y fresco, pero a partir del tercer día el cuerpo comienza a acusar el esfuerzo y cada vez la velocidad se va ralentizando más.

Es importante no ser demasiado ambicioso a la hora de trazar el recorrido y los tramos a realizar, y dejar siempre algún día en el medio para poder descansar. Para una persona con un nivel físico medio se calcula la posibilidad de hacer una media de 10 km en un tiempo aproximado de 3 horas. Este cálculo puede variar dependiendo de si se llevan mochilas, o no, el peso de las mismas, el número de días que se lleva caminando y la dificultad del trayecto. En muchos casos, a partir del tercer día, se suele utilizar casi toda la mañana para cubrir la mitad de los tramos.

Existe la posibilidad de realizar el camino sin portar mochilas, ya que hay empresas que se dedican a ir trasladando el equipaje de los peregrinos tramo a tramo, recogiéndolo por la manaña y entregándolo al mediodía en el siguiente punto de pernocta. 

Principales problemas

Agotamiento: va a ser casi imposible que te libres del agotamiento. Independientemente del camino y el punto de comienzo, se trata de una experiencia físicamente dura y es recomendable estar en la mejor forma física posible, o realizar un entrenamiento previo.

Ampollas: también van a estar ahí. Es importante que utilices calcetines secos y ajustados, y procedas a cambiarlos cuantas veces sea necesario. Se hace muy duro caminar con rozaduras y ampollas, por lo que hay que tener un cuidado especial con los pies. Es recomendable utilizar agua fría al terminar cada trayecto, ya que se suelen hinchar bastante, y aplicar cremas o pomadas que ayudan a evitar dolores en las articulaciones.

Lumbalgia: si caminas con mochilas y no estás demasiado acostumbrado, es probable que sufras dolor de espalda. Se recomienda repartir el peso adecuadamente dentro de la mochila y ajustarla al cuerpo de forma que no se sobrecargue la columna, ni tire de esta hacia atrás. La utilización de bastones también es beneficiosa para evitar malas posturas, y ayudan a mantener un buen ritmo de marcha. En zonas rurales, que son la mayoría, también son un importante instrumento de apoyo.

Deshidratación: a pesar de la creencia popular, en Galicia y durante los meses de Verano se pueden alcanzar temperaturas muy elevadas. Es importante beber de manera continua durante cada trayecto y utilizar siempre algún tipo de protección en la cabeza y gafas de sol. Imprescindible también la crema de protección solar. Aunque parezca algo escatológico para contar, el color de la orina determinará si se está bien hidratado, o no. Si el mismo es oscuro, hay que aumentar la ingesta de todo tipo de líquidos.

Fascitis: la fascitis plantar es una de las causas por las que se acaba abandonando el camino sin poder finalizarlo. Surge cuando la membrana situada en la planta del pie se resiente a consecuencia de los kilómetros acumulados y comienza a provocar fuertes dolores en la misma planta e incluso en el talón. Si empiezas a notar esto, lo mejor es que pares, al menos por un día, antes de seguir caminando.

En todo caso, hay que recordar que todas las poblaciones cuentan con sus centros médicos, en caso de cualquier tipo de emergencia, por lo que se recomienda portar la tarjeta sanitaria correspondiente. En caso de no tener la nacionalidad española, habría que revisar con anterioridad si existe convenio de asistencia médica con el país de origen. En caso negativo, se recomienda contratar un seguro médico privado para cubrir cualquier eventualidad durante el camino.

Recomendaciones

El camino de Santiago, cualquiera de ellos, es seguro. No suelen producirse incidentes de importancia y son incluso los propios habitantes de las localidades por donde transcurre los más interesados en velar por la seguridad y comodidad de los peregrinos. Aún así, se recomienda no caminar durante la noche, ya que sobre todo en zonas rurales es fácil desorientarse y perderse.

En la mayoría de albergues se vive un ambiente de camaradería muy especial entre todos los peregrinos. De todas formas, hay que mantener siempre una vigilancia especial sobre las pertenencias propias.

Hay que ser muy cuidadoso si se camina utilizando los árcenes de las carreteras, intentando mantenerse siempre sobre el margen izquierdo de las mismas y evitando cruzar en lugares con poca visibilidad. Es recomendable utilizar prendas reflectantes.

Es recomendable no caminar demasiado rápido los primeros días, y evitar recorrer demasiados kilómetros. Para evitar el cansancio y agotamiento prematuro, es recomendable mantener un ritmo constante cada día.

Durante el trayecto te podrás encontrar con multitud de fuentes y manantiales. Salvo que estén catalogados expresamente como “Agua Potable”, evita beber de ellos.

Manténte siempre sobre el camino y no improvises recorridos alternativos, que pueden discurrir por propiedades privadas y provocar desorientaciones.

Si te sientes cansado, para.

Acuérdate de llevar un saco de dormir, una linterna, un teléfono móvil y un pequeño botiquín.

Si decides abandonar el camino antes de finalizarlo, recuerda que es posible volver al mismo punto donde lo dejaste y retomarlo de nuevo desde ahí. No hay ningún problema si no puedes finalizar el trayecto y tienes que volver a hacerlo tiempo después. Lo que no se acepta es saltarse algún tramo del mismo.

Seguro que hay muchos otros datos que te gustaría saber; si es así, no dudes en preguntar. En caso de que ya hayas vivido la experiencia, sería bueno si compartes tus experiencias y consejos con el resto de miembros de nuestra comunidad.

No os vamos a mentir, es una experiencia dura, pero recomendada por todos aquellos que la hemos vivido. Sea por motivos religiosos, turísticos o deportivos, te animamos a hacer el Camino de Santiago.

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