CHINA SOUTHERN: EL LEÓN DORMIDO

En algunos casos, ser grande no es sinónimo de burocracia, desprecio al pasajero, o convertir a este en un mero número de identificador al que poder sacarle dinero como sea. De hecho, China Southern no es grande, es muy grande, y suele hacer exactamente lo contrario.

El gigante asiático está despertando y ha puesto sus ojos sobre el mercado europeo, con el que pretende hacerse durante los próximos años.

Gigantismo

Los números que corresponden a China Southern son tan grandes como el país del que proviene. Con una flota de 769 aviones, entre los que destacan sus 23 Boeing 787 "Dreamliner" y sus 5 Airbus A380 (una de las pocas aerolíneas que opera con ambas aeronaves), el año pasado transportaba a más de 126 millones de pasajeros, convirtiéndose en la cuarta línea por volumen del planeta.

A pesar de contar con un vasto número de aeronaves, la compañía se las ha arreglado para invertir, de manera sistemática, importantes cantidades de dinero con el fin de renovar su flota, dando finalmente como resultado una edad media general de sus aviones de tan solo 7 años. En el caso de los 787, esta cifra se reduce a escasos 3 años de vida media.

En Europa Occidental ya está cosechando una extraordinaria reputación, aunque de momento sólo está presente en Italia, Francia, Alemania, Holanda y Reino Unido. Con más de 690 rutas y 210 destinos en todo el mundo, la aerolínea está preparando su desembarco en los países en los que todavía es una auténtica desconocida.

Es cierto que pertenecer al gobierno de un país que tiene más de 1.300 millones de habitantes es un plus a la hora de transportar a sus ciudadanos, considerando además que sólo entre los años 2000 y 2017 se incrementó el turismo exterior de estos en un apabullante 1.380%. Pero China Southern ahora apunta al otro turismo, el que vuela con destino a China y proviene principalmente de los EEUU, Europa y Oceanía.

Para conseguir este objetivo, la aerolínea está promocionando la "Canton Route", que al contrario que la "Kangaroo Route" que transporte a los turistas europeos hasta Australia vía Oriente medio, pretende hacer lo propio pero a través de China.

Buenas críticas

Aunque es evidente que las hay, resulta especialmente difícil encontrar malas críticas hacia la compañía por parte de sus pasajeros. Con una calificación de 4 estrellas sobre 5 en la consultora SkyTrax, ha logrado hacer 8 puntos sobre 10 en el total de valoraciones de sus usuarios, los cuales hacen especial hincapié en el deseo e insistencia de sus empleados por intentar complacerlos en todo momento.

China Southern se fundó en el año 1988, después de una brutal reestructuración de aerolíneas civiles en el país, lo que dió origen al nacimiento de las otras dos grandes protagonistas: Air China y China Eastern.

Estas dos últimas, a día de hoy, de momento no cuentan con el beneplácito de sus pasajeros.

Paso a paso

Su primer paso fue afianzarse en Asia, para lo cual montó sus dos hubs principales en las ciudades de Beijing y Guangzhou, probablemente las más visitadas del país y con una enorme proyección para el futuro.

En el año 1996 decidía dar su primer gran salto y estrenaba su vuelo entre Beijing y Amsterdam, con un éxito más que notable.

Después de una experiencia tan positiva, en el año 2005 China Southern se lanzaba a la compra de Airbus A380, el avión más grande del mundo, y los modernos Boeing 787, con el fin de dar cabida a la cada vez mayor demanda de pasajeros.

Sólo un año después, durante el 2006, pasaba a formar parte del grupo SkyTeam, lo que le ha servido en la actualidad para poder ofertar códigos compartidos con British Airways (OneWorld), Air France o Etihad.

Ahora mismo, China Southern se ha propuesto aumentar el tráfico con el Reino Unido, como un medio de intentar asentarse definitivamente en el mercado europeo.

Para ello, negocia ya los derechos para cubrir la ruta desde Heathrow entre Londres y Beijing, mientras aumenta frecuencias entre el mismo aeropuerto y la ciudad de Guangzhou.

De momento, piensa utilizar para estos vuelos sus aviones Airbus A330-200, de los que cuenta con 48 unidades, con la salvedad de que va a cobrar la misma tarifa tanto en la clase Economy como en la Premium Economy, que cuenta con 5 pulgadas más de separación entre filas.

Con esta original medida, está promocionando ya vuelos entre Londres y Wuhan, para lo que el pasajero tendría que reservar su asiento entre las filas 31 y 36 del avión, disfrutando de las comodidades Premium al precio de Economy.

En breve, también va a seguir la misma estrategia para publicitar una nueva ruta entre Londres y Sanya, una isla al Sur de China con la que se espera plantar cara en el mercado de viajeros que eligen Indonesia o Filipinas como destino vacacional.

Sin duda, un plan muy ambicioso el que espera implementar China Southern, que cuenta a su favor con estar respaldada por el gobierno de una de las naciones con mayor potencial de desarrollo del planeta, una de las flotas de aviones más jóvenes del sector, y un extraordinario feedback de sus pasajeros.

Si la apuesta por el Reino Unido acaba dando el resultado esperado, lo cual no es difícil viendo la competencia, el león dormido podría llegar a despertar muy pronto.

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