Descubre cómo te engañan los grandes buscadores de hotel

Las técnicas de venta online cada día se sofistican un poco más. Actualmente, hacen falta conocimientos muy avanzados de marketing en esta materia para poder controlar todas las posibles variables que se dan a la hora de adquirir cualquier tipo de producto o servicio por internet.

En el sector de los viajes, sin duda alguna, la búsqueda de hoteles se ha convertido en el negocio del siglo para algunos. Con una total falta de vergüenza y desfachatez, se llegan a emitir en horas de máxima audiencia anuncios haciendo alusión a la enorme diversidad de precios que cualquiera puede encontrarse para un mismo alojamiento.

Pero que nadie se equivoque, los hoteles no tienen 20 tarifas distintas para una misma habitación. Los precios son únicos y normalmente sólo suelen variar dependiendo de las temporadas, fines de semana y festivos y determinados acontecimientos especiales.

Lo que crea esa diversidad de precios finales son los beneficios añadidos que algunos quieren llevarse por cada venta.

Entonces, ¿cómo consiguen vender sus productos al gran público y hacer que paguen más, sin que se note demasiado?.

Paso número 1

Todo empieza cuando coges tu ordenador y tecleas lo que estás buscando.

Hay muchas empresas que pagan cientos de miles de euros, por no hablar de cantidades ingentes de millones, para que su nombre aparezca entre los primeros resultados.

Muchos usuarios piensan que como estas empresas salen más arriba, por narices tienen que ser mejores, porque de otra manera no aparecerían las primeras. Es más, empresarialmente hablando, saltar en el campo de búsquedas de Google en la segunda página de resultados, es igual a no existir.

Para conseguir esto, lo que se hace es una subasta de las palabras que los usuarios suelen utilizar para buscar sus productos. Generalmente, cualquier nombre acompañado del adjetivo “barato” es la combinación más cara y preciada de este mercado virtual.

Esto significa que si quieres aparecer entre los primeros resultados de búsqueda de Google con un negocio de cualquier tipo, tendrías que publicitarte añadiendo la coletilla de “barato”. Por ejemplo: vuelos baratos, hoteles baratos, viajes baratos…

Otros apostamos por lo que se denomina “búsquedas orgánicas”, esto es, las que llevan a los usuarios hasta tu página sin haber abonado un solo euro por ello. Desde luego, es un sistema mucho más duro, largo y que requiere de un enorme trabajo, ya que todo se basa en conseguir una buena reputación entre tus seguidores.

Para aquellos que saben un poco más de este tema, esta es la diferencia básica entre el SEO y el SEM, o lo que es lo mismo, que Google te muestre al mundo gracias a tu trabajo, la calidad de tu página y de su contenido, o por los cientos de miles de euros que pagas cada mes.

Paso número 2

Una vez que ya has entrado en el buscador que tú crees es el mejor y más reputado de la red, empiezan a funcionar eso que se llaman las “cookies”.

Por si no lo sabías, cada vez que aceptas el aviso que debería de saltar la primera vez que visitas la página en cuestión, das tu consentimiento para que algunas empresas instalen en tu sistema un pequeño “espía virtual”, que controlará qué búsquedas haces, por cuánto tiempo, en qué precios, destinos, fechas. etc etc etc.

Esta información es pasada a los responsables de venta de la empresa correspondiente, que más adelante se encargarán de utilizarla para conseguir finalizar el proceso de compra con éxito.

Y sí, no lo dudes, desde el momento en que prestas tu consentimiento para poder interactuar con la página, es total y absolutamente legal.

Por supuesto, todo esto requiere de unos medios técnicos y humanos muy importantes, por lo que sólo verás que ocurre con las empresas más grandes y poderosas. La gran mayoría, sólo utilizamos las “cookies” para poder saber cuánta gente visita nuestra página al día.

Gracias a la nueva ley que entró en vigor hace apenas dos meses, todas las páginas webs deben de informar a sus seguidores sobre el tipo de “cookies” que utilizan. No hacer esto, o esconder este tipo de información, significa una falta muy grave que podría acarrear el cierre de la página web, amén de tener que pagar multas muy cuantiosas.

Ahora entenderás el porqué algunas de estas empresas tienen sus sedes en países con una legislación mucho más relajada en este aspecto.

Paso número 3

Aquí es cuando empieza el “mambo”.

Cuando buscas tus primeros precios y ofertas, observarás que siempre se recomiendan algunos establecimientos en particular, unas veces porque tienen excelentes comentarios de sus usuarios, otras porque están perfectamente ubicados, y en muchas otras ocasiones porque supuestamente es la “ganga del día”.

A estas alturas, deberías de saber ya que cualquier parecido que todo esto tenga con la realidad, es pura coincidencia.

Igual que comentábamos en el paso número 1, también hay un enorme número de establecimientos hoteleros que pagan ingentes cantidades de dinero para aparecer entre las primeras opciones de los buscadores.

Por otro lado, ya se ha demostrado en más de una ocasión que muchos de los comentarios que se vierten sobre determinados hoteles, o son falsos, o no han sido debidamente verificados antes de pasar a su publicación.

De hecho, no hace mucho tiempo se logró que un restaurante que no existía, se ubicase como el número 1 de Londres en uno de los buscadores mundiales más poderosos, acaparando miles de llamadas y reservas para poder cenar en el mismo, cuando en realidad sólo se trataba de un pequeño cobertizo en el jardín de un bromista.

Bastó con inundar la página de excelentes comentarios para conseguir auparlo a lo más alto, cosa que a la inversa también puede hacer que un buen restaurante llegue a cerrar por falsas malas calificaciones de sus clientes.

Pues con los hoteles pasa exactamente lo mismo. Por esta razón, que no os extrañe que muchas veces os preguntemos qué os pareció el hotel en el que estuvisteis. Desde luego, no es curiosidad insana ni ganas de cotilleo por nuestra parte, simplemente nos interesa conocer de primera mano vuestra opinión, porque sabemos que no tenéis intereses ocultos y no nos vais a mentir.

De esta manera, para reservas posteriores, ya sabemos cuáles son los puntos fuertes y débiles reales de cada hotel, y gracias a esto podemos aconsejar mejor a nuestros seguidores.

Paso número 4

Si todavía no has picado el anzuelo, hay muchos otros sistemas que van a conseguir que lo hagas.

Por supuesto, te habrás dado cuenta que después de hacer una búsqueda determinada de hoteles, como por arte de magia, cada vez que te pones a leer algún artículo en tu ordenador, a repasar tu página de facebook, o al entrar de nuevo en internet, aparecerán cientos de anuncios de ese mismo alojamiento repartidos por tu pantalla.

Aunque tú no seas totalmente consciente, tu cerebro está siendo bombardeado una y otra vez, para que no logres olvidar que tienes pendiente tu reserva.

El sistema suele consistir en dejarte unos días de margen para que te enfríes y no sospeches demasiado. Pasado ese tiempo, te empezarán a llegar nuevos mensajes informándote de una sorpresiva bajada de precios justo en el hotel que estabas buscando.

Para traducirlo a un lenguaje entendible por todos, lo que pasa es que han detectado que no has hecho la compra que habías mirado, por lo que están intentado que la formalices a cambio de un pequeño descuento.

Este paso se puede repetir hasta muchas semanas después de haber entrado en el buscador en cuestión. De hecho, no es raro que habiendo ya comprado tus vacaciones con otra compañía y regresado de las mismas, te sigas encontrado con estos anuncios en tu ordenador.

Como verás, esto sirve para demostrar que aquel primer precio que te habían ofrecido bajo la etiqueta de “ganga del día”, “oferta inigualable”, o “precio más bajo”, no era tal.

Paso número 5

Hasta ahora todo se limitaba a ciertas prácticas, que aunque llegan a ser bastante molestas, son totalmente legales.

Sin embargo, los problemas de verdad pueden aparecer en el momento en el que formalizas tu compra y haces el correspondiente pago. En este mismo punto tiene que quedar claro que ya has finalizado tu compra, por lo que no es de recibo que te lleguen a posteriori mensajes del tipo “los precios han subido”, reclamándote más dinero.

Si existe algún cargo a mayores dependiendo del método de pago, por ejemplo al utilizar determinados tipos de tarjeta, el aviso tiene que llegar antes.

Si llegas a hacer la compra, antes de finalizar la misma y abandonar la página, comprueba que todos los datos son correctos: el nombre del establecimiento, las fechas, el régimen en el que te vas a hospedar, tus datos personales, etc.

Ten en cuenta que si se trata de tarifas no reembolsables, una vez que se ha hecho el pago, no es posible volverse atrás, por lo que revisa dos veces lo que estás comprando y evita hacerlo mientras conduces y a través del móvil. Parece ridículo decir esto, pero os sorprendería conocer todos los casos que acaban llegando hasta nosotros al cabo del día.

Vivimos en un mundo libre, tú puedes hacer con tu dinero lo que quieras, pero sea lo que sea, hazlo sabiendo bien cómo funcionan las cosas, por aquello de lo que pueda pasar.

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