España, nueva colonia británica en Europa

Malas noticias para los republicanos, no querían un Rey, y ahora tienen dos.

Mejor ir con cuidado cuando hagas reclamaciones sobre el Peñón de Gibraltar, o cuando critiques el Brexit, porque su graciosa majestad (no Felipe VI, sino Isabel II) podría levantarse un día de la cama por el lado malo y borrarnos de un plumazo la mayor parte del sector turístico de nuestro país, el más importante de todos.

Cuando el año que viene se formalice la venta de Air Europa al grupo inglés IAG, en muchos aeropuertos españoles nos quedaremos con la disyuntiva de volar con alguna aerolínea de este grupo, o volar con alguna aerolínea de este grupo.

Hay un buen número de ciudades donde prácticamente toda la oferta aérea está basada en Iberia, Vueling y Air Europa, las tres dirigidas en breve desde el Reino Unido.

En otros casos, sólo se pueden sumar Ryanair, irlandesa, o EasyJet, también inglesa.

Esto quiere decir que el grueso del transporte aéreo doméstico en España, se decidirá desde Inglaterra.

Y no sólo hablamos de aviones, aún después de la falsa quiebra de Thomas Cook, el mayor flujo de turistas extranjeros hacia nuestro país seguirá en manos de grandes mayoristas británicas.

Puedes llamarle Thomas Cook versión 2.0, Hays Travel, Jet2.com, TUI, y otras tantas de las que dependemos directamente para atraer visitantes foráneos a España.

El día en el que decidan que España ya está muy vista, y los empleados del sector turístico nacional reclamen sueldos de seres humanos, y contratos de cierta calidad, desde la pérfida albión pensarán que es mejor explotar otros destinos más rentables, como las islas de Cabo Verde en vez de las Canarias, Córcega y Cerdeña en vez de las Baleares, Marruecos, Egipto, Túnez, Turquía…

Al fin y al cabo, van a tener el control absoluto sobre nuestro espacio aéreo, y también sobre el terrestre.

Y esto así explicado puede parecer poca cosa, casi un chiste, pero de momento sólo con el último “estornudo” de Thomas Cook nos hemos metido en un importante lío, que además nos va a costar más de 500 millones de euros.

Carecemos ya de cualquier tipo de control sobre nuestro sector turístico, el que aporta más ingresos a nuestro PIB y más empleos. Basta con que un par de prejubilados ingleses, los más listos de la clase, que se hicieron con las oficinas y clientes de Thomas Cook, decidan una noche explotar otras rutas más rentables, para que en unas semanas comiencen a desfilar millones de “clientes” nuevos por las oficinas del paro nacionales.

Creamos y mantuvimos a Iberia cuando perdía un millón de euros al día, y luego cuando por fin empezaba a remontar, la regalamos a precio de saldo a IAG para que la utilizase de colchón de British Airways, y ahora nos la devuelve comiéndose a Air Europa. Buen trabajo chicos, buen trabajo.

Sería un medio consuelo si esto sólo pasase en el sector turístico, pero mires donde mires estamos en manos extranjeras por todos lados.

¿Te gusta la típica fabada asturiana de Litoral? pues claro que sí, porque si no lo sabías la empresa pertenece al grupo suizo Nestlé.

¿Y qué me dices de nuestras cervezas Cruzcampo, o Aguila?, pues dale las gracias a la holandesa Heineken, que es su dueña y quien te las pone en la barra del bar.

O mejor hablamos de lo más típico de lo más típico, nuestra gaseosa La Casera. Estaría bien, si no fuese porque pertenece a Japón, y más concretamente al grupo Suntory, dueño a su vez de Orangina Schweppes.

¿Quizás los Chupa-Chups? uno de los inventos españoles “más celebrados”. Pues resulta que ahora mismo son más italianos que la pizza cuatro estaciones, ya que pertenecen al grupo Perfetti Van Melle.

Campofrío, americana (Smithfield Group). El Caserío, americana (Kraft Foods). El tomate Solís, suizo (Neslté). Danone, francesa (Groupe Danone).

Y vamos a evitar comentar otros casos de sectores como automoción (SEAT), porque están ya muy vistos.

Podríamos seguir con muchos más ejemplos, pero lo resumiremos todo diciendo que somos el único país del mundo en el que de las 35 empresas principales que conforman nuestro IBEX, 19 están en manos extranjeras.

Y tú luego preguntándote el porqué te sale más caro volar desde la Península a Canarias, que a un británico hacerlo desde el Reino Unido. Bueno, pues ya tienes tu respuesta: el que parte y reparte, siempre se lleva la mejor parte.

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