Nueva barrabasada de Preferente

Nuestros amigos de Preferente siguen empeñados en contar las noticias al revés, asustar a agentes de viajes y a sus clientes, y llenar la red de informaciones tergiversadas, interesadas, o como en este caso, totalmente equivocadas.

Esta vez nos hemos despertado con el siguiente titular: “Chorros de combustible en el despegue de un Boeing 737 con turbulencias”.

En el vídeo se pueden ver pequeños “escapes” de combustible que salen de las alas de varios aviones, adornados con los comentarios escritos del autor, que probablemente sea el mismo que se inventó la famosa teoría conspiratoria de los chemtrails.

 

Lo grave del asunto, es que los especialistas de Preferente (son especialistas en todo…), añaden el siguiente comentario en el cuerpo de la noticia: “Este vídeo muestra uno de los PROBLEMAS que se pueden registrar durante un despegue. Las imágenes muestran CHORROS de combustible cuando un Boeing 737 despega con turbulencias. El combustible puede, muy raramente, FILTRARSE a través de lo que parece ser el borde del panel de acceso que sostiene el conducto, PROBABLEMENTE DEBIDO A UN SELLO DEFECTUOSO”.

Bien, ya está el trabajo hecho y ya hemos lanzado un poco más de porquería contra los 737…¿quizás porque sea el avión que utiliza Ryanair, la aerolínea archienemiga de Iberia y, por consiguiente, de Preferente?.

Porque evidentemente, también es uno de los modelos más utilizados por Norwegian, otra de las compañías “preferentes” para este pseudodiario a la hora de inventarse fake news.

Pero esto es lo que suele pasar cuando te dedicas a recoger toda la basura que pulula por internet, la pasas por el traductor de Google, y te inventas un titular llamativo, es decir, el estilo Preferente.

A continuación os pasamos a explicar qué es exactamente lo que se ve en las imágenes, el porqué es total y absolutamente normal y no presenta el menor riesgo para la aeronave ni sus pasajeros.

¡Cae combustible de las alas!

Para muchos, las alas de los aviones son simplemente unas extensiones metálicas de la cabina, adornadas con pequeños paneles que suben y bajan durante el vuelo.

Lo cierto es que la estructura interna de las alas es extraordinariamente compleja, ya que no sólo funcionan como depósitos de combustible, sino que al mismo tiempo tienen que alojar diversos circuitos hidráulicos, para el manejo de las superficies alares, y también eléctricos, que alimentan y activan múltiples elementos.

La cuestión es que un avión tiene que soportar importantes cambios de presión durante las distintas fases del vuelo, así como de velocidad y aceleración, y también de temperatura.

Hay que tener en cuenta que, en cuestión de pocos minutos, la estructura de la aeronave puede pasar de estar a 40 grados sobre el terreno, a -40 grados en el momento de alcanzar la altura de crucero.

Por estas razones, las alas de las inmensa mayoría de los aviones comerciales más populares del sector, se equipan con distintos sistemas para que ninguna de estas circunstancias pueda llegar a afectar el correcto flujo de combustible hacia los motores.

Principalmente hay que destacar las válvulas de compensación, los respiraderos y también las válvulas de expulsión, que son las que se utilizan cuando es necesario deshacerse de fuel, como por ejemplo para poder hacer un aterrizaje no programado y así evitar el sobrepeso de la aeronave.

Estas válvulas de expulsión acaban en un circuito que finalmente asoma al exterior en forma de tubo, en concreto por el extremo de la punta del ala y hacia su parte trasera. Su forma y ubicación puede variar dependiendo del modelo de avión en cuestión.

Dado que el combustible que utilizan los aviones no difiere de manera demasiado significativa del que usan los vehículos a motor (pasa por otro tipo de procesos y su composición no es igual), cuando las temperaturas son elevadas, se expande dentro del tanque, y es necesario que salga al exterior.

Por esta razón, durante el Verano no es difícil ver algún avión en tierra que “gotea” combustible mientras está parado en la pista.

Sin embargo, otra de las razones por las cuales se puede verter combustible al exterior, es precisamente en el momento del despegue, y más si hay turbulencias.

Evidentemente, y como todos los que han volado alguna vez en su vida habrán podido comprobar, las alas se mueven, suben, bajan y se adaptan a las distintas circunstancias que se pueden dar durante el vuelo. Si esto no fuese así y se tratase de elementos totalmente rígidos, acabarían rompiéndose al recibir demasiada presión.

Estos movimientos de la estructura, hacen que los tanques que albergan en su interior también se contraigan, limitando el volumen de los mismos, y provocando la salida de pequeñas cantidades de fuel al exterior.

Esto sucede en muchos casos antes de afrontar vuelos largos y cuando los depósitos se han llenado hasta el límite.

Finalmente, no se trata de otra cosa que una medida estructural de auto compensación, que evita que tanto por aumentos y bajadas importantes de presión, aceleraciones y deceleraciones, y los movimientos de las superficies alares durante el vuelo y de los tanques que en ellas se encuentran, pudiese resultar dañado su interior.

En definitiva, NO SE TRATA DE NINGUN PROBLEMA, no son FILTRACIONES, y no derivan de ningún SELLO DEFECTUOSO.

Preferente, si no sabes, “pá que te metes…” !!!!!

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