Se cumplen 49 años del único secuestro aéreo nunca resuelto

Los hechos ocurrieron el 24 de Noviembre de 1971, y el FBI los estuvo investigando hasta Julio del 2016, momento en el que se decidió abandonar el caso.

Aunque todo lo ocurrido podría ser el guión de una excelente película, lo cierto es que se trata del único secuestro de un avión que no ha podido llegar a resolverse, y que a día de hoy todavía alimenta decenas de posibles explicaciones, sin que ninguna de ellas se haya podido confirmar.

En los almacenes de la sede central del FBI se encuentran 60 tomos que contienen todos los datos, documentos, y pistas recopiladas tras 45 años de investigación ininterrumpida.

Un arduo y minucioso trabajo que no ha servido para nada, ya que nunca se llegó a saber quién era realmente el pasajero que secuestró el vuelo 305 de Northwest Orient Airlines, el día de Acción de Gracias de 1971.

Dan Cooper, que es el seudónimo con el que se conoce al secuestrador, supuestamente saltó en paracaídas desde una altura de 3.000 metros, a una velocidad cercana a los 200 km/h, con un botín de 200.000 dólares en su poder.

Noticias de aviones. Noticias de aerolíneas. Retrato robot de Dan Cooper

Fuentes oficiales afirman que lo más probable es que nunca hubiese sobrevivido al salto, pero lo cierto es que el empeño que puso el FBI para completar la investigación, invita a pensar que hay razones más que suficientes que demostrarían lo contrario.

Los hechos

El día 24 de Noviembre de 1971, fecha en la que se festejaba la fiesta nacional de Acción de Gracias en los EEUU, un hombre de mediana edad y vestido con un traje negro se acercó hasta la ventanilla de atención al público que la aerolínea Northwest Orient Airlines tenía en el aeropuerto de Portland.

Solicitó un billete de ida para volar hasta Seattle, un trayecto que se completa en unos 30 minutos, y pagó el mismo en efectivo identificándose como Dan Cooper.

Aproximadamente a las 14:30 horas embarcaba en el Boeing 727-100 con matrícula N467US, de la ya desaparecida aerolínea norteamericana, portando un maletín de color oscuro, y ocupando una butaca en la última fila de la parte trasera de la cabina, justo al lado del lugar donde se sentaría una de las azafatas.

Noticias de aerolíneas. Noticias de aviones. Boeing 727 de Northwest Orient

Poco después del despegue, entregó una nota manuscrita a Florence Schaffer, empleada de la aerolínea que aquel día se ocupaba de atender a los pasajeros situados en las últimas filas de la aeronave.

Pensando que se trataba de un número de teléfono, o una proposición de otro tipo, Schaffer tiró la nota sin leer su contenido, lo que hizo que Cooper se levantara y la recogiera, sugiriendo a la azafata que la leyese, dado que afirmaba transportar una bomba dentro de su maletín.

Schaffer quiso ver el contenido del mismo, y Cooper accedió a abrir el maletín, el cual contenía 8 cilindros de color rojo conectados mediante cables a una especie de batería.

En ese momento se decidió avisar a los pilotos, los cuales a su vez pasaron nota a la torre de control del aeropuerto de Seattle, confirmando las exigencias del secuestrador.

Cooper había solicitado 200.000 dólares en efectivo, cuatro paracaídas, y un camión de combustible para llenar el depósito del avión a su llegada a Seattle.

Tanto las autoridades como la propia aerolínea, decidieron seguir las instrucciones recibidas del secuestrador, y mantuvieron a la aeronave dando vueltas sobre la ciudad de Seattle durante casi dos horas, mientras se reunía el dinero y se localizaban los paracaídas solicitados.

Desde el propio interior del aparato, se indicó a los pasajeros que debido a una avería mecánica era necesario mantenerse durante más tiempo del previsto en el aire.

Una vez en tierra, Cooper ordenó salir a todo el pasaje, con la excepción de los dos pilotos, un ingeniero de vuelo, y una azafata.

Noticias de aviones. Noticias de aerolíneas. Secuestro del avión de Northwest en Seattle

Las personas que mantuvieron contacto directo con él lo definieron como una persona muy bien vestida, educada, y bastante amable.

Durante el tiempo en el que el avión se mantuvo en espera, Cooper había llegado a pedir un Bourbon con soda, pagando en efectivo la copa y dejando el cambio a la azafata que se la había servido.

Con el avión lleno de combustible y el dinero y los paracaídas en su poder, Cooper solicitaba comida y bebida para la tripulación, para posteriormente devolver los 4 paracaídas que se le habían entregado.

Según se indica en el informe policial, Cooper rechazó los paracaídas porque eran militares y él quería modelos civiles.

Las autoridades contactaron en ese momento con una escuela de paracaidismo cercana al aeropuerto, lugar en el que obtuvieron los 4 paracaídas que finalmente aceptaría.

Noticias de aviones. Noticias de aerolíneas. Uno de los paracaídas ofrecidos a Dan Cooper

Antes de volver a despegar, Cooper habló con los pilotos y les ordenó poner rumbo a Ciudad de México, volando a una altura no superior a los 10.000 pies y a la velocidad mínima posible para que el aparato no entrase en pérdida, dejando además 15 grados de flaps y la puerta trasera de la cabina abierta.

El piloto al mando explicó a Cooper que para llegar hasta Ciudad de México antes necesitarían repostar de nuevo, por lo que acordaron realizar una nueva parada en Reno, Nevada.

Además, también le confirmó que no era posible despegar con la puerta trasera abierta, aunque si así lo requería podía proceder a su apertura durante el vuelo.

Por último, Cooper exigió que no se presurizase la cabina.

El aparato despegaba de nuevo con rumbo a Ciudad de México y una escala prevista en Reno. Para entonces, ya era noche cerrada y el clima había empeorado notablemente, con abundancia de nubes y lluvias generalizadas.

Detrás del avión volaban 5 cazas militares del modelo T-33, que se mantenían a cierta distancia con el fin de controlar posibles maniobras que pudiesen poner en peligro la integridad física de los ocupantes y de la propia aeronave.

Noticias de aviones. Noticias de aerolíneas. Cazas T-33 de las USAF

El avión llegaba a Reno y en el interior de la cabina sólo se encontraron dos paracaídas, sin que los pilotos de los cazas pudiesen confirmar haber visto saltar a Cooper en ningún momento.

Nunca se localizó el cuerpo de Cooper ni rastro del paracaídas, aunque en 1980 un niño encontraba 300 dólares a orillas del Río Columbia, en tres paquetes de billetes que correspondían a la numeración que se le había entregado a Cooper como rescate.

Las evidencias

A pesar de que la policía se esforzó en intentar hacer ver que Cooper era una persona inexperta, y que muy probablemente habría perecido tras saltar del avión, hay muchas evidencias que demuestran que el plan ideado rozó lo magistral.

Para empezar, Cooper vestía de negro desde la cabeza hasta los pies, un factor que pudo haber conseguido que saltara del avión sin ser visto, dado que era de noche y el cielo estaba cubierto.

Noticias de aerolíneas. Noticias de compañías aéreas. Viñeta de la época sobre Dan Cooper

Cuando pidió el dinero del rescate, solicitó “moneda de cambio norteamericana”, razón por la cual se pensó que no era un ciudadano estadounidense, y desde el primer momento se buscaron sospechosos con nacionalidad canadiense, algo que posteriormente se puso en duda.

Cooper se mostró tranquilo durante todo el tiempo, tratando con educación a los miembros de la tripulación y no levantando la voz en ningún momento. Un comportamiento que en caso de haber sido detenido le habría sido de gran valor.

En cuanto a los paracaídas, la policía afirmó que Cooper no podía ser un experto saltador, ya que de ser ese el caso habría pedido un altímetro y un casco.

Sin embargo, el hecho de pedir 4 paracaídas en vez de 1 era sólo para confundir a las autoridades, haciéndoles creer que obligaría también a saltar a miembros de la tripulación, razón por la cual se garantizaba que no le entregasen paracaídas defectuosos.

Pero parece evidente que Cooper sabía perfectamente lo que hacía, porque los dos paracaídas que se encontraron posteriormente en el avión no se podían utilizar. Uno de ellos era sólo un simulador, cuyo fin es meramente para explicar su funcionamiento a personas interesadas en aprender a saltar, mientras que al otro se le habían cortado varios cables de sujeción.

Noticias de aviones. Noticias de compañías aéreas. Paracaídas no usado por Dan Cooper

Las autoridades negaron su responsabilidad, atribuyendo a una “casualidad” que uno de los paracaídas no sirviese, y el otro estuviese inutilizado.

Quizás Cooper sí tuvo la intención de hacer saltar a 3 miembros de la tripulación con él, pero en aquellas circunstancias al menos dos de ellos habrían fallecido.

La elección del avión y de la ruta tampoco fue aleatoria. El 727 era uno de los pocos aparatos que podía volar a baja altura y velocidad, con la puerta trasera de acceso abierta.

Cooper pidió expresamente mantener 15 grados de flaps, en una época en la que muy pocos aparatos permitían esta medida, por lo que resulta evidente que sabía perfectamente lo que hacía.

Noticias de aviones. Noticias de compañías aéreas. Parte trasera de un Boeing 727

La ruta seguida por el aparato sobrevolaba numerosas zonas de bosques y montañas, donde si se tienen los conocimientos y experiencia necesaria, podría ser relativamente fácil burlar a la policía.

Por otro lado está la fecha escogida para perpetrar el secuestro, la noche de Acción de Gracias, un día que se celebra a nivel nacional en los EEUU con numerosas reuniones familiares.

Cooper contó con 4 días festivos para poder regresar a su domicilio, o reincorporarse a su trabajo sin levantar sospechas, ya que las fechas anteriores y posteriores a Acción de Gracias se producen millones de desplazamientos de viajeros que van o regresan de encontrarse con sus allegados y amigos.

La única evidencia que podría demostrar que Cooper sobrevivió al salto, son las instrucciones plastificadas que se localizaron en 1978 en un monte cercano a la población de Castle Rock, en el Estado de Washington, lugar que sobrevoló el aparato secuestrado.

Estas instrucciones eran las utilizadas para la formación de tripulantes de cabina, y en ellas se explicaba la manera de abrir la compuerta trasera de un Boeing 727.

Noticias de aerolíneas. Noticias de aviones. Restos encontrados del Boeing 727 secuestrado por Dan Cooper

Desde la localización de este documento, la policía reforzó los rastreos en la zona hasta tal punto que se llegó a resolver un crimen que no tenía nada que ver con el secuestro del avión.

Después de drenar las profundidades del lago Silver Lake con un mini submarino, se descubrió el cadáver de una adolescente que había sido asesinada poco tiempo antes, lo cual llevó a la detención de su asesino.

Dos años después de este hecho, fue cuando se localizaron 3 paquetes de billetes que correspondían al dinero entregado a Cooper, a las orillas del Río Columbia, también sobrevolado por la aeronave secuestrada la noche de los hechos.

Noticias de aviones. Noticias de aerolíneas. Dinero encontrado del rescate entregado a Dan Cooper

Cooper podía haber solicitado un rescate muy superior, pero sabía que eso retrasaría a la policía, porque tardarían más tiempo en hacerse con el dinero.

Al ser una cantidad relativamente pequeña para el año 1971 (hoy serían algo menos de un millón y medio de dólares), podría reunirse con facilidad en un espacio de tiempo asumible.

De todas formas, la policía fotografió previamente todos los billetes entregados, y posteriormente llegó a ofrecer numerosas recompensas para aquellos que facilitasen alguno con la numeración correspondiente, cosa que nunca sucedió.

La literatura que se creó a raíz del secuestro del vuelo 305 de Northwest, apunta hacia un antiguo empleado de otra compañía aérea, el cual previamente había prestado servicios en el ejército como paracaidista profesional, y que a su vez tenía la ayuda en tierra de una enigmática mujer, extremos que hasta ahora nunca han llegado a cosechar un reconocimiento oficial.

Es muy difícil que tras casi 50 años vuelvan a surgir nuevas evidencias sobre este caso, por lo que nos atrevemos a afirmar que muy probablemente permanecerá para siempre como el único secuestro aéreo nunca resuelto de la historia.

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