¿Se puede comunicar un avión con tierra mientras sobrevuela el océano?

Desde el momento en el que un piloto se sienta en la cabina de su avión, permanecerá conectado con algún tipo de servicio de control en tierra.

Es absolutamente primordial que la tripulación de una aeronave cumpla con rigor las instrucciones que recibe por radio, y no hacerlo puede originar una situación de alarma que incluso requiera del envío de cazas militares, tal y como hemos relatado en artículos previos.

Generalmente, es el piloto que no está al mando del avión el que se encarga de las comunicaciones a bordo, y esta labor puede turnarse durante el transcurso del trayecto.

En los vuelos nacionales está permitido utilizar el idioma oficial de cada país para hablar con los controladores aéreos, mientras que para operar rutas internacionales es obligatorio disponer de una habilitación especial que certifique el total dominio del inglés aeronáutico.

Aunque en un principio pueda parecer fácil, en muchas ocasiones los distintos acentos que se pueden oír por radio son susceptibles de jugar muy malas pasadas.

No tiene nada que ver el inglés que utiliza un controlador aéreo francés, con el que habla otro ubicado en la India, por no hablar de la diversidad de acentos que se pueden registrar en un solo país angloparlante como EEUU.

Por ello, es esencial que las comunicaciones puedan ser claras y fluidas en todo momento, incluso cuando el avión sobrevuela zonas del planeta donde la cobertura por radio es especialmente complicada.

A continuación, te explicamos cómo.

Radio VHF y HF

En la mayor parte de los casos, la utilización de las bandas de frecuencia VHF (Very High Frequency) y HF (High Frequency), aunque esta última en mucho menor grado, serán el recurso más habitual para comunicarse tanto con tierra, como con otros aviones.

Todas las estaciones de radio tienen un código que está compuesto por una cifra de 5 dígitos, 3 de ellos números enteros y 2 decimales.

Así, para sintonizar el canal internacional de emergencias habría que conectar con la frecuencia 121.50

Aunque dependiendo de cada modelo de avión pueden existir algunas variaciones, normalmente todas las frecuencias de radio que se van a utilizar durante una ruta determinada se programan con anterioridad en el ordenador de a bordo.

De esta manera, siempre hay una frecuencia activa y otra en “espera” (standby) que sería la siguiente que correspondería sintonizar. Para hacerlo, bastaría con apretar un botón y la frecuencia que estaba en “espera” pasaría a ser la activa.

 

En los sistemas de radio de los aparatos más modernos, esa frecuencia que estaba en activo y es sustituida no desaparece, sino que queda almacenada por si se tuviese que volver a utilizar.

Esto evitaría tener que buscarla en el caso hipotético de no poder establecer contacto con otra estación, con el fin de avisar de ello al último controlador con el que se ha hablado.

Igualmente, en cualquier momento se puede conectar otra frecuencia distinta simplemente introduciendo su código correspondiente.

Muchos modelos de aeronaves también permiten escuchar una frecuencia principal, y tener otra secundaria sintonizada al mismo tiempo.

Pero cualquiera que haya jugado en su infancia con un par de “walkie-talkies”, se habrá dado cuenta de que las ondas de radio son especialmente caprichosas.

El hecho de que pueda existir una montaña entre las dos estaciones que están hablando, que haya muchas nubes en el cielo, que la temperatura sea elevada, o incluso que sea de noche o de día, son factores que podrían alterar de manera muy importante la calidad de las comunicaciones.

Otro factor a tener en cuenta es la distancia. No valdría de mucho despegar desde el aeropuerto de Madrid e intentar contactar por radio con el servicio de aproximación del aeropuerto de Narita, en Japón, ya que la distancia que existe entre ambos puntos es demasiado grande.

Los trayectos transoceánicos también cuentan con una cobertura de radio e instalaciones en pequeñas islas que facilitan las comunicaciones aéreas.

De todas formas, hay algunos puntos negros en los que la comunicación por radio no es viable, lo cual tampoco es un obstáculo para muchos modelos de aviones.

Sistema CPDLC

Estas siglas vienen de su nombre en inglés: Controller Pilot Data Link Communications (Comunicaciones de Enlace de Datos entre Piloto y Controlador).

Para que te hagas una idea de su funcionamiento, sería muy parecido a rellenar un cuestionario web en internet.

Cuando las comunicaciones por radio no son fiables por la falta de cobertura o calidad, se puede utilizar este sistema, el cual permite establecer contacto con una estación de control determinada sin tener que hablar.

El funcionamiento es muy sencillo: lo primero que hay que hacer es conectarse con el servicio de control al cual nos queremos dirigir. Cada uno está identificado con un código compuesto por 4 letras.

La conexión se realiza a través del sistema de satélites, por lo que estar sobrevolando el océano no constituiría ningún problema.

A través de un formato digital se pueden comunicar datos de vital importancia, como la situación exacta de la aeronave, su altura, velocidad, rumbo, o cualquier otro mensaje que se considere de interés.

Utilizando la misma vía, desde la estación de control también se pueden enviar instrucciones a la tripulación del avión.

En caso de sufrir alguna emergencia a bordo, también es posible comunicarla a través de este sistema, y sería recibida en cuestión de segundos por los servicios en tierra.

Dado que los datos se pasan por escrito, las posibilidades de sufrir malentendidos o cometer errores son prácticamente nulas.

Comunicaciones por satélite

Otra manera segura de poder hablar directamente con un número de teléfono, o una estación en tierra, es utilizar el sistema SATCOM.

Una red de 13 satélites denominada INMARSAT, permite que un avión que está en el aire pueda realizar una llamada telefónica, de manera muy parecida a cómo se haría estando en tierra.

Basta con seleccionar esta opción en el ordenador de a bordo e introducir el código correspondiente, o el número con el que se desea contactar, utilizando el prefijo internacional de acceso.

En este caso, en cabina se escucharía el tono habitual de llamada, igual que en un teléfono normal, y el único inconveniente sería que en algunas ocasiones puede existir un retraso importante en las comunicaciones, por lo que hay que dejar al interlocutor el tiempo suficiente para que pueda escuchar y responder.

Cuando todo falla

Como ya te habrás podido imaginar, las posibilidades de que fallen al mismo tiempo las frecuencias VHF y las HF, y que no se tenga acceso al sistema CPDLC ni a poder realizar una llamada por satélite, son bastante reducidas.

Aún así, en determinadas ocasiones se ha dado esta incidencia, la cual como decíamos al principio se considera una situación de emergencia.

Lo primero que tiene que hacer la tripulación de un avión si no puede establecer contacto por radio, es introducir en el transpondedor del aparato el código 7600.

Este código indica al controlador que tiene al avión en su pantalla, que sus pilotos no pueden establecer comunicaciones verbales por radio.

Dado el peligro que esto supone, tanto para ese avión como para el resto que están volando en la misma área, generalmente se ordena la salida de un caza militar, cuya función es la de interceptar al aparato afectado.

El piloto militar se colocaría a la altura de la cabina de la aeronave interceptada, y a través de diversos gestos y maniobras realizadas, verificará y evaluará el alcance real del problema.

Si ello fuese necesario, podría escoltar al aparato hasta el aeropuerto correspondiente, garantizando la seguridad e integridad de todos sus ocupantes.

En todo caso, cada aeropuerto tiene publicado su propio procedimiento para este tipo de emergencias.

Cuando la incidencia surge en aviones civiles privados más pequeños, estos deberán colocarse cerca de la torre de control del aeropuerto en el que tienen intención de aterrizar.

Desde la propia torre y utilizando señales luminosas de distintos colores, se confirmará al piloto el momento exacto en el que puede acceder a la pista y tomar tierra.

Las comunicaciones por radio son fundamentales para poder operar un avión con seguridad.

Las malas interpretaciones o la falta de claridad al hablar, han sido causa de un buen número de accidentes.

A la hora de dirigirse a un servicio de control, es necesario respetar el protocolo establecido, colacionando (repitiendo) siempre las instrucciones recibidas para confirmar que han sido entendidas de una manera correcta.

En espacios aéreos especialmente congestionados, en ocasiones es fácil “pisar” la conversación de otros pilotos, por lo que hay que mantener la precaución de hablar sólo cuando sea necesario, y cuando se sepa con certeza que es posible establecer la llamada sin afectar al resto de interlocutores.

Como decíamos al comienzo de este post, se trata de una tarea compleja que requiere de una concentración importante y de un oído fino.

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