Venecia comienza a rastrear los móviles de los turistas

La pequeña ciudad italiana, de apenas 260.000 habitantes, recibe más de 30 millones de turistas extranjeros al año, lo que normalmente equivale a una masificación casi permanente de sus calles.

Hasta ahora, las autoridades venecianas habían implementado distintos métodos para luchar contra las hordas de viajeros venidos por tierra, mar, y aire, sobre todo en forma de tasas turísticas y, últimamente, de cuantiosas multas dirigidas a todos aquellos que aprovechaban su estancia para dar la nota de cualquier manera.

Nada de esto resultó especialmente efectivo, por lo que a partir de ya mismo se está comenzando a probar otro plan bastante más sofisticado, el cual se espera empiece a dar resultados muy pronto.

Sensores en todos lados

Es la primera vez que una ciudad pone en funcionamiento un sistema de estas características, por lo que no es descartable la posibilidad de que otras puedan hacer lo propio, en el caso de que demuestre su operatividad.

Todas las calles principales de la ciudad, incluso en los famosos puentes que cruzan de una a otra, plazas y museos, se han llenado con pequeños sensores, destinados a monitorizar el flujo de turistas diario, mandando los datos recogidos a un ordenador central cada 0.25 segundos.

Estos sensores no captan las caras de los viajeros, pero sí miden la altura de cada uno, la velocidad a la que caminan, la dirección en la que lo hacen, y el movimiento de grandes grupos de gente.

En un futuro, se espera que estos mismos sensores también puedan medir los distintos grados de polución en cada punto de la ciudad.

La parte más controvertida de este plan, es que al mismo tiempo se están rastreando los móviles de cada turista, con el fin de obtener información sobre su procedencia, tiempo de estancia en la ciudad, lugares visitados, etc.

Las autoridades venecianas afirman que esto se realiza respetando escrupulosamente la privacidad de los visitantes, y no se accede de ninguna manera a datos de índole personal.

Lo que se espera es poder llegar a predecir los movimientos de las grandes masas de gente, y con ello evitar aglomeraciones, redirigiéndolas con anticipación por otras calles y vías menos transitadas.

El software de este sistema se ha diseñado para aprender y reconocer anticipadamente los recorridos más habituales de los turistas que llegan a Venecia, pudiendo llegar a evitar y prevenir masificaciones en la vía pública.

Nada mejor para estrenarlo que comenzar a utilizarlo precisamente durante las celebraciones del mundialmente famoso carnaval de Venecia, que se prolongará hasta el próximo día 25 de Febrero.

Medidas excepcionales

Todo esto no es más que el pistoletazo de salida para otro tipo de medidas bastante más restrictivas, las cuales se han anunciado para el próximo año 2022.

Si todo sigue el guión previsto, a partir de esa fecha será necesario hacer una reserva previa de entrada a la ciudad, la cual será revisada y, en su caso, aprobada por el organismo competente.

Ningún visitante que no haya obtenido su autorización correspondiente, podrá acceder a Venecia.

De esta manera se espera poder distribuir de manera correcta la afluencia de turistas a la ciudad, lo que ha sido recientemente causa de graves problemas con la población local, harta de determinados desmanes y de una evidente falta de previsión por parte de las autoridades.

Adaptación a las ciudades

Este nuevo sistema es, en realidad, una adaptación urbana del que se está utilizando ya desde hace algún tiempo en muchos aeropuertos.

Precisamente con el fin de prever la aglomeración de demasiada gente en determinados pasillos, colas a la hora de pasar los controles aduaneros y de seguridad, y embotellamientos, se monitorizan de manera constante los movimientos de los pasajeros, anticipándose a este tipo de situaciones.

Hay otra lectura que también es necesario tener en cuenta, ya que al mismo tiempo se intentan detectar actitudes fuera de lo normal, que podrían corresponderse con actos delictivos de diversa índole.

Es cierto que Venecia tiene el tamaño y la forma ideales para poder controlar de mejor manera los constantes abarrotes de visitantes,  y también lo es que a partir de ahora además va a existir un mayor grado de seguridad en todo el perímetro de la ciudad.

El “Gran Hermano” ha llegado para quedarse, y parece que dada la tensa situación política y social que nos ha tocado vivir, va a ser indispensable que todos renunciemos de alguna manera a parte de nuestra privacidad, con el fin de garantizar la seguridad y comodidad colectivas.

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