Viaje organizado o por libre

Cada día nos reímos un poco más con estos nuevos “gurús” de los viajes que pululan por la red, principalmente en Youtube e Instagram. Es curioso observar cómo, hoy en día, todo el mundo es un auténtico especialista en algo que realmente es bastante complicado: saber viajar.

La red se ha hipersaturado de cuentas de supuestos “expertos” viajeros, con nombres como Viajo Solo, Viaja Conmigo, Viajo con mis Hijos, Mi perro una maleta y yo, Viajo con la Abuela, Mi canario de viaje…etc etc etc. Todos ellos dan unos tips estupendos, porque la gran mayoría más que irse de viaje, lo que realmente hacen es un ejercicio de supervivencia.

Sin embargo, cuando tienes ocasión de estudiar un poco lo que están diciendo, te das cuenta de las auténticas barbaridades que sueltan por sus boquitas, que luego llegan hasta nosotros a través de otros viajeros que pretenden imitarlos y no se percatan de todos los datos e información que estos “especialistas” no suelen dar, para evitar que se pueda ver el engaño.

Es muy rara la semana que no nos ha entrado alguna consulta del tipo: “he visto que es posible viajar a Nueva York una semana por 300 euros, ¿me lo podéis mirar?”. Cuando se indaga un poco sobre esto, uno se da cuenta de que el gurú de turno ha “olvidado” mencionar a sus seguidores que ha pagado el 75% del billete de avión con puntos de fidelización que ya tenía, ha hecho 3 escalas de 12 horas antes de llegar al destino, ha aterrizado en un aeropuerto secundario a 300 km de Nueva York y se ha alojado en una habitación compartida de un hostel a las afueras de Brooklyn.

Pequeñísimos detalles sin importancia que no suelen salir a la luz, porque queda mejor sacar un titular que diga: Una semana en Nueva York por 300 euros.

Este es exactamente el mismo sistema que utilizan las grandes empresas de venta de viajes online, las que facturan cientos de millones de euros al año, y que tienen entre su personal a expertos en marketing, e-commerce, venta online y especialidades por el estilo.

Estos gigantes de las ventas por internet son auténticos magos, que saben perfectamente qué precio publicar y cómo ir llevando a su usuario, a través de varias páginas, hasta llegar al momento final de la compra, en el que cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia.

Tasas que aparecen de repente, gastos de gestión que no se habían comentado, impuestos que no estaban incluidos, servicios que hay que abonar a mayores, en definitiva, una sarta de sorpresas que están perfectamente calculadas para aparecer en el ultimísimo momento.

Llegados a este punto, muchos nos habéis preguntado si es mejor contratar un viaje organizado, o hacerlo por libre, y en este post os vamos a dar nuestra opinión al respecto.

Viaje organizado

Como todo en esta vida, el viaje organizado tiene sus ventajas y sus inconvenientes. Lo mejor de este tipo de viaje es que, teóricamente, te puedes olvidar de todo el tema organizativo, porque ya se encarga el tour operador de turno de hacer ese trabajo por ti.

Por otro lado, esto mismo también implica un gran problema, y es que es el viajero el que tiene que adaptarse al viaje, y no al contrario. Además, y salvo que estemos hablando de grandes tour operadores que tienen a su servicio su propia compañía aérea, los precios suelen ser superiores a los del mismo viaje por libre.

Nosotros recomendamos esta forma de viajar para dos casos muy concretos:

El primero sería a aquella gente que no disfruta con la organización de un itinerario y prefiere que se lo den todo hecho. También es recomendable para aquellos que no dominan otros idiomas y se sienten muy inseguros cuando salen al extranjero y pasan por países de habla no hispana.

El segundo caso sería en destinos que nosotros consideramos “especiales”, como algunos países de Asia (India, China) o la gran mayoría del continente africano. En estos lugares, nosotros incluidos, recomendamos la necesaria intervención de guías locales.

Algunos no pueden creerse que realmente haya gente que se atreva a aventurarse por lugares especialmente sensibles por su cuenta, pero esto sí que ocurre, y bastante más de lo que se pueda pensar.

De hecho, ya hemos tenido casos de viajeros que pretendían alquilar un coche para recorrer Centroamérica, con la excusa de que “ellos se integran muy bien y pasan desapercibidos”. Probablemente sea así, pero la pegatina de “rent a car” que llevan en el maletero y el nombre de la agencia de alquiler grabada en todos los cristales, no les hace precisamente un favor.

Aunque es cierto que con un viaje organizado y cerrado uno se olvida de toda la logística, la verdad es que también hay que preocuparse, y mucho, de aspectos realmente importantes.

Hay que saber muy bien cuál es el precio final de todos los servicios y si este puede cambiar, como de hecho pasa en muchos casos. Qué está incluido y qué no está incluido. En qué hoteles vamos a pernoctar y la categoría de estos. Cuántas excursiones vamos a hacer, en qué consisten y por cuánto tiempo. Cómo se hacen los traslados, qué pasa en caso de enfermedad o accidente, si hay facilidades de pago, posibilidades de hacer cambios, etc etc etc.

Toda esta información debe de estar recogida en un documento que tienen que firmar ambas partes, para que luego no surjan problemas.

Viaje por libre

Como decíamos al principio, es necesario tener cierta experiencia y saber hacer las cosas para no meter la pata cuando se viaja por libre.

Muchos vídeos y blogs subidos a las redes sociales son perfectos para meterte en un buen lío. No te fíes de todo lo que puedas ver o leer, la influencia que puede ejercer internet en algunos casos es absolutamente escandalosa.

Tan importante como escoger un destino, es saber cuándo se puede viajar al mismo. No vale sólo con que te digan o hayas escuchado que siempre hace calor, es imprescindible saber qué época del año es la más segura para circular por su interior, si hay temporada de lluvias, o si se han registrado recientemente ataques contra turistas, sean hurtos, robos o atentados.

Es conveniente también saber si te pueden afectar determinados fenómenos naturales, como terremotos o la erupción de un volcán, un factor este que muy pocos viajeros suelen consultar antes de organizar sus vacaciones.

Para reservar billetes de avión, pregunta antes por si hay disponibles tarifas de tour operación (las que comercializan exclusivamente las agencias junto con un hotel), ya que en ese caso sí se puede dar un ahorro importantísimo de dinero.

Tampoco te quedes con las valoraciones interesadas de hoteles que facilitan algunos buscadores, las cuales están patrocinadas y pagadas por estos establecimientos. Pregunta a gente que haya estado en ellos o habla con tu agencia de viajes para conocer si han enviado a turistas y la opinión que han trasladado estos sobre su estancia.

Si disfrutas realizando este tipo de gestiones y sabes hacerlas correctamente, puede que llegues a ahorrarte un montón de dinero, pero recuerda, no siempre lo más barato es lo apropiado para ti.

Hace muy pocas fechas, recibimos una llamada a altas horas de la madrugada para preguntarnos si podíamos gestionar la venta de 4 billetes de avión desde una población de Kenia a Nairobi. Estos cuatro pasajeros habían contratado un viaje en jeep por el país, a precio muy económico. Finalmente no llegaron a darse cuenta de la dureza del recorrido, que había que completar durante varios días, por lo que aguantaron el trayecto de ida, pero a la vuelta decidieron abandonar a su guía y regresar vía aérea.

Este tipo de cosas pasan, pero no se suelen contar en público.

Además de problemas con las compañías aéreas, de los cuales en Turama os solemos dar bastante información, el segundo sector con el que suelen saltar más incidencias es con el de alquiler de vehículos.

Desde contratos con letra pequeña que nunca llegan a leerse, a franquicias abusivas en casos de accidente, límites y restricciones que no se comentan al formalizar el alquiler, la casuística es tan grande que no podríamos resumirla en unas pocas líneas.

El viajero experto sabe perfectamente que empresas son fiables y cuáles no. Las segundas suelen ser bastante más baratas, pero a la larga se acaban convirtiendo en una pesadilla para el viajero.

El consejo que os podemos dar es: viaje por libre, sí, pero preguntando antes.

Está muy bien inspirarse a través de folletos de agencias, programas de televisión, blogs, o vídeos de youtube, pero esa “inspiración” debe de estar acompañada de un trabajo organizativo importante, salvo que quieras correr el riesgo meter la pata hasta el cuello.

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