VUELING EVITA COLISIÓN EN VUELO

Este incidente ocurrió el pasado 24 de Julio, justo 3 días después de que publicásemos en nuestra web un artículo que creó bastante polémica y que aludía al llamamiento que hacían los controladores sobre el inevitable colapso del espacio aéreo, debido a la enorme cantidad de vuelos que se estaban registrando en las fechas más conflictivas del Verano.

Si no lo has leído, puedes hacerlo aquí.

En Turama intentamos siempre traer a nuestros lectores, seguidores y miembros de nuestra comunidad aquellas noticias que son “elegantemente” evitadas por los medios de comunicación más importantes, siempre aludiendo al hecho de no “alarmar a la población”.

Tal y como ha ocurrido en ocasiones anteriores, también hemos sido los únicos en denunciar y comentar públicamente incidentes que han sido escondidos para el público general y que hemos creído importante relatar, no con el fin de crear ningún tipo de alarma ni sobresalto, sino siempre con el espíritu que mantenemos desde el principio de transmitir la verdad y nada más que la verdad sobre cualquier materia que pueda afectar, directa o indirectamente, a los viajeros.

Si hace menos de un mes todos nos sorprendíamos con la increíble e inexplicable metedura de pata de un piloto de AirCanada, que confundió la vía de rodaje del aeropuerto de San Francisco con la pista sobre la que tenía que aterrizar, y casi golpea a otros 4 aviones que se encontraban esperando su turno para despegar, pasando a una altura de tan solo 8 metros sobre uno de ellos, hoy volvemos a apuntar al error humano como causa principal del hecho que procedemos a relatar.

Puedes leer lo ocurrido en San Francisco aquí.

Por otro lado, esta misma semana todos nos echamos las manos a la cabeza cuando nos enteramos de lo ocurrido en un vuelo de AirIndia, en el que los pilotos “olvidaron” subir el tren de aterrizaje después de despegar.

A pesar de que es el primer movimiento que se realiza en cabina después de confirmar un ascenso positivo de la aeronave, y de contar con testigos luminosos que informan sobre la situación en la que se encuentra el tren de aterrizaje, los dos ocupantes de la cabina del A320 de AirIndia no relacionaron la falta de velocidad y empuje que estaban experimentando y que causó que no pudiesen ascender al ritmo normal esperado, con el hecho de estar volando con el tren de aterrizaje desplegado.

Ambos pilotos han sido suspendidos temporalmente.

Esto demuestra una vez más que, por ridículo, inverosímil y extraño que parezca, el error humano existe y puede saltar en cualquier tipo de situación, por muy preparada y ensayada que esté.

Los hechos

El incidente que da título a este artículo, tal y como indicamos, sucede el pasado Lunes día 24 de Julio.

El avión de la compañía Vueling que operaba la ruta Barcelona Manchester, Airbus A320-200 matrícula EC-MGE, bajo código de vuelo VY-874, se encontraba a 75 millas naúticas de la ciudad condal, después de haber despegado desde su aeropuerto. La aeronave estaba en fase de ascenso y en el momento del incidente volaba en el FL310, que equivale a unos 9.500 metros de altura.

El avión de Vueling había sido autorizado por el controlador del aeropuerto de El Prat a ascender hasta el FL330 (unos 10.000 metros).

En ese mismo momento se encontraba sobre la misma ubicación, conocida como punto de control “LUGAR”, otro aparato de la compañía italiana Blue Panorama. En concreto, se trataba del Boeing 767-300 matrícula EI-CMD, operando la ruta entre Roma Fiumicino y Cayo Largo del Sur (Cuba), bajo código de vuelo BV-1740.

Supuestamente, y tras la investigación preliminar realizada por la CIAIAC (Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes de Aviación Civil), la cual ha calificado el hecho como “Incidente Serio”, el controlador que en ese momento supervisaba la zona no detectó al avión italiano en su pantalla.

Ambos aviones implicados, tanto el de Vueling como el de Blue Panorama, recibieron en sus cabinas la señal de advertencia de los equipos TCAS, que lanzan una señal acústica y visual en caso de detectar la presencia de otra aeronave con la que se pueda entrar en conflicto.

Además, ambas recibieron una RA (Resolution Advisory), que es un sistema por el cual se lanza una orden a cada una de las implicadas para que suban o bajen de la altura en la que se encuentran y así evitar la colisión.

Este sistema es automático y la gran mayoría de aviones comerciales modernos cuentan con el mismo. El sistema TCAS identifica a los dos aparatos en riesgo de colisión y lanza dos órdenes contrarias a cada uno de ellos, con el fin de separar sus trayectorias.

Al mismo tiempo, sonó también la alarma correspondiente a la situación de posible conflicto entre dos aviones en la pantalla de control de El Prat, pero el controlador al cargo en ese momento relacionó la misma con otros dos aviones, no los afectados, y la silenció sin más al dar por bueno que no existía ningún problema.

Esto quiere decir que la rapidísima maniobra realizada por los pilotos, en concreto de la compañía Vueling ya que su aparato era el que se encontraba en fase de ascenso, evitó la colisión en el aire de ambas aeronaves.

Las distancia mínimas

Dado que los aviones se mueven en un espacio de 3 dimensiones, al contrario del tráfico terrestre que sólo lo hace en 2, las distancias mínimas de seguridad en vigor están estipuladas para mantener unos mínimos de separación vertical y también horizontal.

Actualmente el reglamento indica que la distancia mínima entre dos aeronaves no puede bajar, en ningún caso, de los 1000 pies de altura vertical (RVSM) y 1,5 millas naúticas en separación horizontal.

Determinados espacios aéreos reducen o amplian estos términos, dependiendo de la altura a la que se encuentren los aviones y su velocidad. En todo caso y tal y como indicó la CIAIAC en fecha 10 de Agosto de 2016, no es posible volar con una separación vertical inferior a los 200 pies.

Según los datos extraídos del transpondedor del avión español, a las 15 horas 47 minutos y 23 segundos, hora Zulú, se mantuvo a una distancia de 100 pies y 1,5 mn del avión italiano.

Hay que apuntar en este tipo de casos que hablamos de aparatos que se desplazan a una velocidad aproximada a los 750 km/h, lo que supone que pueden recorrer esas 1,5 mn (unos 2km) en apenas 5 segundos.

Esto quiere decir que un retardo superior a esos 5 segundos a la hora de variar la trayectoria o altura de los aviones implicados, supondría que ambos hubiesen pasado a tan solo 30 metros de distancia, lo cual hubiese significado una más que probable colisión en el peor de los casos.

El avión más pequeño de los dos implicados, el Airbus A320 de Vueling, mide casi 35 metros de envergadura entre sus dos puntas de ala, mientras que el Boeing 767-300 italiano casi alcanza los 50 metros.

Posibles causas

A la espera del informe final emitido por la CIAIAC, el cual todavía no ha sido publicado, supuestamente el controlador de El Prat se disponía a terminar su turno y estaba supervisando en ese preciso momento a otros 13 aviones.

Con el fin de poder informar debidamente de la situación del espacio aéreo en ese momento a su compañero, el cual se estaba incorporando a la misma hora, todo apunta a que desvió su atención al tráfico más cercano y aunque su pantalla emitió la correspondiente alerta de aeronaves en conflicto, silenció la misma atribuyéndolo a un error del sistema.

Otra de las causas coadyuvantes fue la autorización dada al avión de la compañía Vueling para ascender al nivel de vuelo 330, lo que provocó la pérdida de separación ya que, al parecer y según todo indica, no se detectó en la pantalla la presencia del avión italiano.

Mientras no tengamos acceso al informe definitivo, parece que en este caso un claro error humano fue subsanado gracias a la tecnología utilizada por las aeronaves comerciales para prevenir este tipo de situaciones, y también a la rápida y excelente respuesta de los pilotos al mando.

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