Aer Lingus: la gran escondida

No debe resultar fácil ser la más pequeña de 4 hermanas, y además venir de un país con menos de 8 millones de habitantes.

Aer Lingus nacía en el año 1936, con el nombre comercial de “Aer Lingus Teoranta”, y desde entonces y como principal aerolínea irlandesa, antes de la llegada de Ryanair, ha pasado por todas las etapas posibles, altos y bajos.

Bajo la protección del gobierno irlandés y después de haberse convertido en la compañía aérea bandera del país en el 2006, durante el año 2015 vivió una de las historias más surrealistas y estrambóticas que se pueden recordar dentro del sector aéreo europeo.

El actual CEO y máximo responsable de Ryanair, Michael O´Leary, decidía hacerse con Aer Lingus, a través de la compra de un importante número de acciones y una oferta multimillonaria muy difícil de rechazar.

Sin embargo, las autoridades irlandesas no estaban de acuerdo con dicha venta, por lo que procedieron a buscar razones legales de peso para poder evitar la operación.

Finalmente, se argumentó que si Ryanair compraba Aer Lingus, se quedaría con la práctica totalidad del mercado aéreo que existe entre Dublín y Londres, por lo que podría explotar el mismo en forma de monopolio, subiendo los precios de los billetes y perjudicando a los ciudadanos.

Después de un sinfín de intentos para hacerse con el preciado botín, por parte de O´Leary, la Unión Europea picaba el anzuelo y desestimaba la opción de compra de Ryanair, argumentando que atentaba contra las normas de la competencia.

Justo después de esta prohibición, aparecía en escena Willie Walsh, el CEO del grupo IAG, y en muy pocos días conseguía lo que O´Leary no fue capaz, quedarse con Aer Lingus.

Desde ese año y tras el abono de más de 1.300 millones de euros, la aerolínea irlandesa pasaba a formar parte del grupo IAG, que actualmente también engloba a British Airways, Iberia y Vueling.

Curiosamente, a nadie preocupó demasiado, salvo al propio O´Leary, que British Airways y Aer Lingus conviviesen dentro de un mismo grupo, en el cual ambas aerolíneas también dominaban una buena parte de los vuelos entre Irlanda y el Reino Unido, algo bastante curioso y que a día de hoy sigue siendo digno de estudio.

Actualmente, Aer Lingus es la más pequeña y desconocida aerolínea de las que conforman IAG. Eclipsada dentro de su propio país por la reina del lowcost, Ryanair, y dentro de su propio grupo por un gigante como British Airways.

A pesar de esto, los números de la compañía irlandesa siguen creciendo a buen ritmo, al igual que el de sus críticos y también defensores.

Si cualquiera hace un estudio sobre las valoraciones que hacen sus pasajeros, podrá comprobar en primera persona que Aer Lingus no deja indiferente a nadie. Una de dos, o se critica con enorme dureza los servicios de la aerolínea, o se alaban los mismos, sin términos medios: o es blanca, o es negra.

Pero para medir la capacidad de una compañía aérea, existe un cálculo que se utiliza a nivel internacional: el número de asientos disponibles en cada vuelo, multiplicado por la distancia en kilómetros del mismo, lo que se conoce como ASK (Available Seat Kilometers).

Por poner un ejemplo, si un avión tiene 150 asientos disponibles y realiza un trayecto de 1.000 km, se contabilizarían 150.000 ASK (150 * 1.000).

Esta medida en los EEUU se conoce como ASM, ya que allí se mide en millas (M) y no en kilómetros (K).

Pues bien, el año pasado Aer Lingus logró la cifra de 16.505.800 ASK, provinientes de 122 rutas hacia 20 países.

Los números son realmente interesantes, si tenemos en cuenta la capacidad real de la aerolínea, que opera actualmente con 56 aparatos, pero casi nada si la comparamos con la obtenida por su hermana mayor, British Airways, que durante el mismo período de tiempo llegaba hasta los 14.488.810.500 ASK, derivados de 329 rutas a 85 países.

Pero lo más importante es que Aer Lingus sigue creciendo a un ritmo moderado pero constante, después de haber tenido un pequeño parón en el año 2015.

Con muchísima diferencia sobre el resto, la ruta más rentable para Aer Lingus es la comprendida entre el aeropuerto de Dublín y Londres Heathrow, seguida de lejos por la de Dublín a Londres Gatwick.

Mientras en la primera ruta se ofertan un total de 1.497.096 asientos, en la segunda sólo 649.000.

La tercera ruta más beneficiosa económicamente para la aerolínea irlandesa es la que opera el vuelo entre la capital, Dublín, y el segundo aeropuerto del país, situado en la ciudad de Cork. Para este trayecto, apenas se ofertan 549.000 asientos anuales.

La flota de Aer Lingus está clarísimamente dominada por el Airbus A320, del que dispone de 34 unidades. Hay que resaltar también los 13 Airbus A330 y los 4 Boeing 757.

Sin embargo, la más pequeña de la familia IAG ha hecho una apuesta clara (y arriesgada) por los trayectos de largo recorrido, para lo cual ha comprado 8 Airbus A321LR, de los que ya tiene 3 en su poder, más otro que recibirá a lo largo de este mismo año.

Salvo que salten sorpresas de última hora, en el mes de Julio Aer Lingus se convertirá en la primera aerolínea en cruzar el Atlántico con el A321LR, que se conoce como un avión de “fuselaje estrecho”, con un solo pasillo.

El modelo A321LR dispone de 3 tanques de combustible adicionales, integrados en el centro de la aeronave, que permiten aumentar notablemente su alcance, en concreto, hasta los 7.400 km.

Si todo transcurre tal y como está previsto, Aer Lingus irá sustituyendo progresivamente sus Boeing 757, con una media de edad superior a los 22 años, por los nuevos A321LH.

De esta manera, el 1 de Julio se volará por primera vez en uno de estos aparatos entre el aeropuerto de Dublín y Hartford, Connecticut, y a partir del 8 de Agosto, entre Dublín y Montreal, en Canadá.

Para muchos, esta es la razón por la cual están desapareciendo los grandes aviones cuatrimotores, como el Boeing 747, el Airbus A340 y muy probablemente el gigante de los aires, el avión más grande del Planeta, el Airbus A380, que salvo noticias en contra se dejará de construir en breve.

A día de hoy, es difícil catalogar a una aerolínea como Aer Lingus. Para muchas consultoras, se trata de una lowcost, para otras es una compañía aérea tradicional.

Para las más políticamente correctas, hablamos de una semi-lowcost, ya que aunque en lo que se refiere a vuelos domésticos y de corto/medio alcance, su modus operandi es el de una bajo coste, sus precios no son tan económicos cuando se trata de realizar vuelos intercontinentales.

En todo caso, parece evidente que la aerolínea está a punto de hacer historia, lo que no sabemos es si de cara al pasajero esta historia va a ser buena o mala, ya que se inauguran los vuelos transatlánticos en aparatos bimotores cada vez más pequeños, donde los espacios se reducen de manera considerable.

Aer Lingus se ha decantado por una disposición dentro de cabina de 184 asientos, lo que para algunos puede resultar total y absolutamente normal, dadas las dimensiones del avión, pero considerando que nos referimos a un vuelo de duración superior a las 7 horas, habrá que ver y esperar a las reacciones y sensaciones de los pasajeros.

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