AIR EUROPA EXPRESS, O CÓMO EXPLOTAR A LOS EMPLEADOS

La andadura de la subsidiaria lowcost de Air Europa, Air Europa Express, ya había resultado bastante polémica, allá por el año 2016. Aquellos candidatos que decidieron presentarse a las pruebas de selección para TCP (Tripulantes de Cabina) tenían que abonar previamente la cantidad de 60€, en concepto de “tasa de evaluación”.

Estos ingresos extra con los que se hizo la aerolínea provocaron múltiples protestas, e incluso COPAC (Colegio Oficial de Pilotos de la Aviación Comercial) se planteó en su momento presentar una denuncia para reclamar lo que se entendía como una práctica abusiva.

En principio, Air Europa Express se jactaba de hacer contratos indefinidos a sus trabajadores, pero la realidad que están viendo estos deja bastante que desear.

Para empezar, aquellos empleados que comienzan a prestar sus servicios en Air Europa Express deben de pagar mensualmente, a través de su nómina, el coste de los uniformes que reciben para desempeñar su trabajo.

Además, según se nos ha indicado, estos uniformes que se entregan no son nuevos y provienen de otros empleados que ya han utilizado los mismos, ya que a pesar de pagar un “alquiler” mensual por ellos, hasta ahora era obligatorio devolverlos en el momento de dejar la compañía. En caso contrario, su importe sería descontado directamente de la liquidación.

Esto es aplicable tanto para comandantes, como para copilotos y TCP, con la salvedad de que el personal femenino abona mensualmente una cantidad superior al masculino.

Si alguno está pensando que esto es exactamente lo mismo que hace la irlandesa Ryanair, es necesario explicar que, efectivamente, la reina del bajo coste europeo también descuenta de las nóminas de sus empleados una cantidad por el concepto de “uniformes”, pero en este caso sólo se hace durante el primer año y, además, posteriormente se abona otra cantidad por el mismo concepto de manera mensual, por lo que finalmente se acaba cobrando más dinero que el que fue necesario desembolsar inicialmente.

Actualmente, un comandante está abonando anualmente alrededor de 500€ por sus uniformes, un copiloto unos 490€, TCP masculino cerca de 241€ y TCP femenino alrededor de 266€.

Por supuesto, la aerolínea no paga comidas ni bebidas en un día entero de trabajo, que puede superar las 10 horas durante el Verano, con hasta 6 saltos, y el importe de las dietas diarias asciende a la cantidad de 20€.

Un TCP de Air Europa Express está cobrando un sueldo bruto anual en torno a los 10.800€, a razón de unos 8€ por hora de vuelo efectiva.

También se ha estado hablando mucho durante este año de los problemas que tuvieron los trabajadores de la compañía para poder formar su sindicato. Al parecer, fueron necesarias reuniones clandestinas para poder abordar el tema sin miedo a represalias.

Finalmente, a principios de año se produjo la votación, con lo que ahora mismo esta subsidiaria de Air Europa ya cuenta también con su representación sindical. Entre sus enormes méritos iniciales figuran las negociaciones que se han llevado a cabo con la empresa para que los empleados no tengan que devolver sus uniformes en el momento de dejar la aerolínea. Sin duda, una medida de “gran calado” que aumentará notablemente la calidad de vida de estos profesionales (modo irónico ON). 

Desde Turama tenemos que decir que hemos utilizado los servicios de Air Europa Express en múltiples ocasiones, no por haberlo elegido especialmente, sino más bien porque compramos billetes para distintos vuelos que finalmente, como quien no quiere la cosa, acaba operando Air Europa Express y no Air Europa matriz.

El trato de estos trabajadores, al menos con nosotros, siempre ha sido impecable, a pesar de que sus condiciones de trabajo, comiendo de un tupper por falta de tiempo, desde luego no son las más recomendables.

Tampoco es la primera vez que hablamos del trato que dispensa Air Europa a sus empleados. El año pasado nos hacíamos eco del empeño que mantuvo la aerolínea por mantener las pernoctaciones de su personal en Caracas, cuando todas las demás aerolíneas ya habían optado por que sus empleados descansasen en otros países, ante el aumento de la violencia en las calles de la capital venezolana y la crisis en la que está sumido el país.

Puedes leer el artículo pinchando en este enlace: Air Europa, siempre dando la nota.

Nunca acabaremos de entender este empeño por exprimir el bien más preciado de una compañía, sus empleados, y muchísimo menos de intentar hacer caja con ellos.

Quizás, y sólo quizás, alguien debería de dejar de tomar nota de todo lo negativo que se hace en otras compañías aéreas y fijarse en lo positivo. De hecho, es posible conjugar unas tarifas bajas y un trato adecuado al trabajador, tal y como hace Southwest en los Estados Unidos.

Un poco más cerca tenemos a Virgin Atlantic, la cual por cierto está pasando una gravísima crisis. Su fundador, el emprendedor Richard Branson, declaró en varias ocasiones que no tenía porqué abonar ingentes cantidades de dinero en publicidad y prefería pagárselas directamente a sus empleados. Según su particular filosofía, no hay publicidad que pueda superar la que transmiten los trabajadores contentos de una empresa.

Una lástima que este tipo de pensamientos todavía no hayan aterrizado en Globalia.

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