¿Debería prohibirse el equipaje de mano en los aviones?

Para nosotros, la respuesta a la pregunta que ponemos de titular a este post es muy clara y precisa: sí, sí y sí.

Es más, esperamos que en los próximos días IATA, la FAA, EASA, y el resto de organismos que cuentan con un peso específico dentro del sector aéreo, tomen cartas urgentes en este asunto, a la vista de lo ocurrido ayer tras el accidente del Sukhoi ruso en Moscú.

Es absolutamente imperdonable, a la par que inexplicable, que se hayan perdido vidas humanas por la simple y triste razón de que la mayoría de pasajeros que ocupaban el avión siniestrado, bloquearon el proceso de evacuación ocupando el pasillo de la cabina y las salidas de emergencia, mientras buscaban su equipaje de mano.

No es la primera vez que ocurren hechos similares, por lo que es más que evidente que en este tipo de situaciones de extrema urgencia, los pasajeros hacen caso omiso a las instrucciones de seguridad que reciben por parte de la tripulación, por lo que ya no cabe ningún margen de confianza a mayores por parte de las aerolíneas, ni de las autoridades.

Los hechos

El día de ayer, a las 18:04 hora local, el avión ruso modelo Sukhoi Superjet 100-95, matrícula RA-89098 y perteneciente a la flota de la compañía aérea Aeroflot, despegaba desde la pista 24C del aeropuerto Sheremetyevo.

Pocos minutos después del despegue y cuando apenas había alcanzado el FL100 (unos 3.000 metros de altura), comunicó a torre la pérdida de las comunicaciones por radio, a través de los códigos de transponder dispuestos para estos casos.

Esto significa que los pilotos no pueden hablar directamente con los controladores, pero según las combinaciones numéricas que introduzcan en su transponder, estos pueden conocer cuál es la naturaleza de la incidencia.

El avión volvía de nuevo al aeropuerto para tomar tierra, sin haber podido comunicar verbalmente lo que estaba sucediendo.

Gracias a las imágenes grabadas y al relato de diversos testigos, hoy sabemos que la toma se hizo de una forma excesivamente brusca y a una velocidad muy superior a la recomendada para tal maniobra.

Según las personas que presenciaron in situ los hechos, el avión tocó tierra y rebotó sobre la pista hasta en 3 ocasiones. Es justo después del tercer rebote cuando parece que ambos motores se dañan y comienza a formarse una estela de fuego en la parte trasera del aparato.

Esto confirma que la aeronave no aterrizó en llamas, tal y como se dijo en un principio, sino que el incendio se originó durante la propia maniobra de aterrizaje.

Por otro lado, en un principio se había hablado también de la posibilidad de que un rayo hubiese alcanzado al avión, hipótesis esta que las autoridades han descartado en un principio.

Lo ocurrido con posterioridad es en estos momentos un clamor general entre todos los expertos del sector: la maniobra de evacuación de los pasajeros se vio enormemente ralentizada por el hecho de que estos procuraron recoger su equipaje de mano antes de abandonar el aparato, lo que finalmente resultó en que aquellos que ocupaban los asientos de la parte trasera, se vieron atrapados entre el fuego y el pasillo de la cabina bloqueado, pereciendo prácticamente todos los que se encontraban en dicha zona del avión.

Las declaraciones realizadas por una de las azafatas que sobrevivieron al accidente, han provocado la ira de muchos, incluidos nosotros mismos.

Según Tatyana Kasatkina, mientras el avión todavía rodaba a gran velocidad por la pista, muchos pasajeros se levantaron de sus asientos y comenzaron a realizar llamadas con sus móviles, mientras otros grababan los hechos que estaban sucediendo.

Posteriormente, y haciendo caso omiso a las instrucciones recibidas por parte de la tripulación, muchos pasajeros bloquearon el pasillo de salida con sus equipajes de mano, por lo que Tatyana se vio obligada a agarrarlos de donde podía y tirarlos fuera del avión, literalmente.

Estas declaraciones coinciden con las de otro de los pasajeros que pudo abandonar el aparato a tiempo, Dimitry Khlebushkin, el cual afirma que todo estaba muy oscuro y la temperatura en el interior de la cabina era asfixiante. Dimitry ha comunicado a los medios que salvó la vida gracias a que una de las azafatas lo agarró por el cuello y lo empujó hacia la rampa de evacuación.

Causas

Es muy pronto para establecer posibles causas del siniestro.

Las dos cajas negras se han recuperado y van a ser vitales para poder determinar lo ocurrido.

En todo caso, parece que la maniobra de aterrizaje se realizó de una manera excesivamente brusca (quizás hubiese sido necesario desprenderse de gran parte del combustible que llevaba el aparato), y que la maniobra de evacuación no se realizó de manera correcta.

También se investigan posibles concurrencias por causas meteorológicas.

Precedentes

Existen ya numerosos precedentes en los cuales se ha podido confirmar que en caso de tener que evacuar un avión, los pasajeros prestan mayor interés para recuperar sus pertenencias, o incluso para hacer vídeos y fotos, que para abandonar el aparato.

El 3 de Agosto del año 2016 se producía un hecho similar en el aeropuerto de Dubái, protagonizado por un Boeing 777 de la aerolínea Emirates, que sufría un incendio sobre la pista.

Igual que en el caso que nos ocupa, el proceso de evacuación del aparato se vio ralentizado porque los pasajeros recogieron sus equipajes de mano antes de salir de la cabina, lo que originó que los últimos en salir resultasen con diversas heridas y presentasen síntomas de intoxicación por inhalación de humo.

Finalmente, todos pudieron abandonar el aparato in extremis, en una situación que no tendría que haber resultado tan sumamente ajustada, si la evacuación se hubiese realizado de manera más fluida.

Pero no tenemos que irnos tan lejos para poder confirmar el grado de banalización y estupidez al que han llegado algunos usuarios del transporte aéreo.

El 1 de Agosto del año pasado, un avión de Ryanair tenía que ser evacuado en el aeropuerto de Barcelona.

De nuevo, las imágenes dieron la vuelta a todo el mundo, al comprobarse cómo algunos pasajeros se abrazaban a sus maletas y mochilas antes de saltar por la rampa, mientras el impresentable que grababa el vídeo hacía comentarios jocosos sobre lo que estaba ocurriendo.

Según la normativa europea, cualquier modelo de avión con más de 50 asientos, debe de ser evacuado en un tiempo máximo de 90 segundos.

Medidas urgentes ya

Sabemos perfectamente de lo impopular de esta medida, pero es necesario que por parte de todas las partes implicadas se legisle la prohibición de llevar equipaje de mano dentro del avión.

Las aerolíneas más serias del sector ya han atravesado por situaciones similares, cuando por ejemplo se tuvo que prohibir el consumo de tabaco a bordo de las aeronaves.

United Airlines ya tomaba esta medida pionera en el año 1971, cuando la inmensa mayoría de compañías no lo hacían hasta finales de los 80, principios de los 90, en los vuelos de largo radio, y algunas hasta el año 2000 en todas las rutas.

En un principio, se contó con la desaprobación de los pasajeros fumadores, acostumbrados a consumir enormes cantidades de tabaco dentro de los aviones, pero también de las empresas tabacaleras, que se dieron por aludidas y atacadas por parte de las aerolíneas.

Finalmente, todos entendieron que la seguridad de la mayoría debería ponerse por encima de la comodidad de unos pocos.

Más recientemente, en concreto a principios de este mismo año, también se prohibían todos los aparatos que utilizasen baterías de litio, dentro de la cabina del avión.

Diversos incidentes con conatos de incendio, llamaron la atención de los organismos reguladores y de las propias compañías aéreas, determinando que no eran seguros y suponían un riesgo añadido.

Después de las típicas quejas iniciales, de nuevo casi todo el mundo comprendió las razones que llevaron a tomar esta medida.

Parece mentira que tengamos que decirlo también aquí, pero es que incluso en determinadas zonas y ubicaciones turísticas se han tenido que prohibir los famosos selfies, después de producirse múltiples accidentes que acababan con la vida de los instagrames o youtubers de turno.

En la época en la que vivimos, cuando es más importante un vídeo o una foto para subir a las redes sociales, que la propia vida, o incluso recuperar nuestra maleta de mano, antes que abandonar un avión en llamas, es evidente que ya no se puede confiar más en la responsabilidad de todos los pasajeros de un avión, sobre todo en casos de extrema urgencia.

Hemos banalizado tanto el transporte aéreo, que hoy en día son comunes las peleas y trifulcas en el aire, como si los aviones fuesen grandes discotecas nocturnas, donde lo normal es beber hasta emborracharse.

Todos tenemos nuestra parte de responsabilidad en ello: compañías aéreas, administración y los propios pasajeros.

O se toman medidas ahora, o tendremos que volver a lamentar hechos similares en muchas más ocasiones.

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