Detenido tras intentar derribar el avión en el que viajaba

Los hechos ocurrieron el pasado Miércoles en Alaska durante un vuelo comercial.

El acusado se enfrenta a cargos por amenaza terrorista, intento de asesinato y agresiones.

El gravísimo incidente que tuvo lugar el día 7 de Julio a bordo de un aparato de la aerolínea regional Ryan Air (no confundir con la lowcost irlandesa), es digno de protagonizar el guión de una película.

Durante más de 10 largos minutos, tanto el piloto como otros cuatro ocupantes se vieron obligados a mantener una pelea dentro de la cabina del avión, con el fin de evitar que un sexto pasajero consiguiera derribar la pequeña Cessna Caravan en la que viajaban.

El ahora detenido, identificado como Jaden Lake-Kameroff, de tan solo 18 años de edad, confesó a las autoridades locales que intentaba suicidarse, una versión que no acaba de convencer a los investigadores del FBI asignados a este caso.

Se sospecha que el acusado podría haber estado planeando un ataque terrorista desde hace meses.

Los hechos

Ryan Air es una pequeña aerolínea regional de Alaska que cumple una función primordial en su zona de operaciones.

Con una flota compuesta por 16 aviones turbohélice, entre los que se encuentran modelos como Cessna Caravan, Aviocar, Pilatus PC-12, y SAAB 340, se dedica al transporte de pasajeros y mercancías entre 73 poblaciones, proporcionando además empleo a 100 trabajadores.

SAAB 340 de la aerolínea regional de Alaska Ryan Air

Aproximadamente a las 14:00 horas del pasado Miércoles, la Cessna Caravan de Ryan Air despegaba del aeropuerto de Bethel con destino a Aniak, un pequeño pueblo situado al sureste de Alaska que apenas cuenta con 500 habitantes.

Joshua Kersch, a los mandos del avión, notó un comportamiento sospechoso por parte de Jaden Lake, el cual solicitó antes de subirse al aparato el poder sentarse en el asiento reservado para el copiloto, que en ese vuelo estaba libre.

Al parecer, Jaden insinuó en varias ocasiones que estaba en posesión del título de piloto privado, cuestionando si sería posible volar el avión durante el trayecto.

Obviamente, por razones de seguridad se le prohibió sentarse en la parte delantera, confirmándole además que no se trataba de un vuelo de recreo ni de instrucción, por lo que no estaba permitido que tomase los mandos de la Cessna.

Finalmente, el avión despegó con normalidad y no se produjo ninguna otra incidencia hasta que se encontraba a unas 5 millas del aeropuerto de Aniak, momento en el que Jaden Lake saltó de su asiento y se hizo con los controles de la aeronave.

A pesar de la rápida reacción por parte del piloto y del resto de pasajeros, no pudieron evitar que el avión comenzase una maniobra de picado, provocada por Jaden al llevar los mandos hacia delante y bloquearlos en esta posición.

Durante los minutos siguientes se desató una pelea a bordo, y mientras el piloto recuperaba el control del aparato, cuatro de sus ocupantes forcejeaban con Jaden con el fin de arrastrarlo hacia la parte trasera y retenerlo allí hasta el momento del aterrizaje.

La Caravan pudo tomar tierra en Aniak, donde miembros de la policía estatal esperaban para proceder a la detención de Jaden Lake, que ahora se enfrenta a un cargo por amenaza terrorista en segundo grado, cinco cargos por intento de agresión en primer grado, y cuatro cargos por agresión en primer grado.

Cessna Caravan de la aerolínea regional de Alaska Ryan Air

Dado que interferir en las tareas de un piloto de líneas aéreas en los EEUU tiene la consideración de delito federal, el FBI se ha personado en la investigación de los hechos, mostrando además reticencias a la supuesta versión de un desequilibrio mental por parte del acusado.

Curiosamente, un hecho muy similar se produjo en el año 2019 durante un vuelo de la aerolínea Yute Commuter, en este caso dentro de una aeronave que se dirigía a Bethel.

Poco después del despegue, un adolescente de 16 años lograba aferrarse a los controles del aparato, provocando un descenso pronunciado que pudo ser corregido por el piloto en el último momento y antes de impactar sobre el suelo.

Esta noticia ha vuelto a generar una gran polémica en los medios de comunicación de Alaska, desde los que se ha denunciado la situación de inseguridad a la que se enfrentan en cada vuelo los pilotos que operan estos pequeños aviones, los cuales carecen de separación física entre los asientos delanteros y los ocupados por los pasajeros.

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