El incidente en el aeropuerto de Gatwick se agrava

Los hechos ocurridos entre el Miércoles y el Viernes de la semana pasada en el aeropuerto londinense de Gatwick son, con mucha diferencia, los más preocupantes que ha registrado el sector aéreo en los últimos años.

A pesar de que en nuestro país la cobertura de esta noticia apenas ha tenido un seguimiento muy limitado, lo cierto es que en el Reino Unido ya ha sobrepasado el nivel de “culebrón”, y gobiernos de otras naciones como los EEUU, o Australia, se están apresurando para establecer protocolos que impidan que se puedan volver a producir dentro de sus territorios.

Desde hace más de dos años existen diversas alertas relacionadas con posibles ataques de grupos terroristas contra aviones y aeropuertos, utilizando drones, algo que es habitual en muchos conflictos bélicos de la actualidad.

Sin embargo, hasta el pasado 19 de Diciembre nunca se había tenido que intervenir de una manera tan grave, con el cierre del segundo aeropuerto más importante de Inglaterra, la cancelación de miles de vuelos y más de 240.000 pasajeros afectados.

El relato de lo ocurrido desde el citado día, con los primeros avistamientos de drones sobre el aeropuerto de Gatwick, hasta la detención y puesta en libertad de dos supuestos responsables, y la retirada final del caso de la policía metropolitana para que este sea investigado directamente por los servicios de inteligencia británicos, es una señal inequívoca que demuestra que estamos ante un asunto de especial gravedad y trascendencia.

¿Drones sobre Gatwick?

Tenemos que poner entre interrogaciones este titular, ya que los nuevos investigadores de este asunto han partido incluso desde la base de que podría no haber existido ningún dron volando sobre el aeropuerto de Gatwick.

Esto choca frontalmente tanto contra las declaraciones de varios testigos, entre los que se encuentran varios miembros de la policía metropolitana, como de algunos vídeos que circulan por internet, aún reconociendo que la gran mayoría son falsos.

Lo que está claro es que para llegar a la determinación de cerrar un aeropuerto y cancelar más de 1.000 vuelos, durante 3 días consecutivos, es necesario algo más que una suposición, una sospecha, o una declaración poco fiable.

Además, se da el hecho significativo de haber encontrado uno de estos aparatos en las inmediaciones del aeropuerto, el cual supuestamente se habría averiado y caído al suelo, y que ahora está siendo investigado y analizado en profundidad.

Es cierto que no se le puede dar una especial relevancia a las casi 70 denuncias presentadas por vecinos durante los días en los que se desarrolló este incidente, sobre todo teniendo en cuenta la repercusión del mismo y la alarma social que ha creado.

De hecho, según los resultados de las entrevistas realizadas a estos testigos, parece ser que muchos podrían haber confundido el avistamiento de drones con las luces que están utilizando varias grúas de gran tamaño que realizan trabajos en la zona.

Los radares con los que cuentan muchos aeropuertos para detectar la presencia de estos aparatos, tampoco funcionaron correctamente en Gatwick. Según ha transcendido a la prensa, parece ser que una multitud de señales de radio hicieron casi imposible verificar la situación y punto exacto donde se podrían haber localizado tanto a los drones, como a aquellos que podrían estar controlándolos.

Por otro lado, también resulta muy extraño el hecho de que varios de estos aparatos han sido supuestamente vistos en las inmediaciones del aeropuerto londinense durante varias horas, cuando normalmente las baterías que utilizan los mismos apenas les permiten vuelos que superen los 30 minutos, o una hora como máximo.

También hay que resaltar y tener especialmente en cuenta que durante los 3 días en los que se prolongó este asunto y a pesar de la enorme presencia no sólo policial, sino también de un numeroso grupo de especialistas del ejército, trasladados especialmente para investigar el mismo, al parecer no se hayan localizado pruebas de peso que puedan dar verosimilitud a lo ocurrido.

Detenidos y liberados

Durante el período que estuvieron bajo detención los dos sospechosos localizados por la policía tras los incidentes, los medios de prensa británicos aprovecharon no sólo para publicar sus identidades, fotografías y muchos otros datos personales, sino también para culparles directamente de todo lo ocurrido, cuando ni siquiera se sabe a día de hoy qué es lo que realmente pasó sobre Gatwick.

La ira de todos los implicados se dirigió contra esta pareja de vecinos de Crawley, una pequeña localidad justo al sur del aeropuerto, hasta donde llegaron las muestras de odio y repulsa colectiva por lo que en un principio parecía una actuación negligente de los mismos, la cual podría haber causado una auténtica catástrofe.

De manera totalmente sorpresiva, los hechos dieron un giro de 180 grados cuando ambos fueron liberados sin cargos, ya que no se pudo obtener ningún tipo de prueba que los relacionase con lo ocurrido.

Ahora, los dos implicados, los cuales afirman estar recibiendo atención médica para superar el trance, han anunciado acciones legales contra todos aquellos que difundieron sus datos antes de tiempo, lo que finalmente es evidente que se traducirá en muy jugosas indemnizaciones.

Reacción internacional

Lo que llama más poderosamente la atención sobre este asunto, es que mientras desde instituciones oficiales del Reino Unido se está intentando quitar hierro al mismo, a pesar del desastre provocado y los cientos de miles de perjudicados, otros países se estén apresurando para desplegar medidas alrededor de sus aeropuertos.

De hecho, una de las empresas que se dedican a comercializar este tipo de servicios para neutralizar drones, de origen israelí y con experiencia exitosa en conflictos bélicos en los que son utilizados con frecuencia, ha reconocido hoy mismo que ya han recibido peticiones de información de diversos países en la última semana.

Además, ahora mismo todos los aeropuertos del Reino Unido se encuentran en nivel máximo de alerta, prestando una especial atención a la presencia de drones en sus alrededores.

Parece evidente que mientras de cara al público se pasa información para bajar la tensión, de manera interna existe una muy profunda preocupación y no se descarta que todo esto vuelva a reproducirse en breve.

Riesgo cierto

Tal y como se ha dicho estos días por personas tan relevantes como miembros de los gabinetes de defensa de varios países, mandos policiales y también del ejército, estamos ante uno de los mayores retos contra la seguridad aérea de la historia.

La proliferación de este tipo de aparatos no tripulados y controlados a distancia, cada día es mayor, y muchos constructores no han tenido en cuenta el posible uso nefasto que se podría dar a los mismos.

En este momento, existen multitud de vídeos colgados en plataformas de distribución multimedia, grabados desde drones y en los que es posible ver el despegue o aterrizaje de grandes aviones, lo que demuestra que aunque se trata de una práctica totalmente prohibida, hay muchos propietarios de estos aparatos a los que que no les importa, o no tienen en cuenta el enorme riesgo de accidente que supone su utilización en las cercanías de un aeropuerto.

Por otro lado, no sólo hablamos de un enorme riesgo para la seguridad aérea, sino también de un gravísimo problema económico.

Con la cancelación de miles de vuelos durante la semana pasada en Gatwick, todas las aerolíneas afectadas han tenido que devolver el importe de los billetes a sus pasajeros, los cuales tampoco tienen derecho a percibir una indemnización, ya que se trata de hechos ajenos a las propias compañías.

Esto conlleva pérdidas de beneficios muy importantes para las empresas, y un enorme problema logístico para todos aquellos que tenían que desplazarse y no pudieron volar, sobre todo en unas fechas tan señaladas.

A pesar de que, tal y como decíamos, había alertas sobre este tipo de prácticas desde hace más de dos años, al Reino Unido esta cuestión le ha cogido totalmente por sorpresa.

La pregunta ahora es: ¿Y nosotros, estamos preparados para casos como este?.

Noticias Relacionadas

Los hoteles declaran la guerra a Booking

Boeing falsificó documentación para vender un 787 a Air Canada

Dejar un comentario

¡Hola! Soy Carlos Lavilla. ¿Puedo ayudarte a encontrar tu viaje perfecto?