KLM: la mejor opción para volar a Japón

Lo primero que nos planteamos para planificar nuestro viaje a Japón fue evitar por todos los medios a los 3 jinetes del apocalipsis, esto es, las aerolíneas del grupo IAG: Iberia, British Airways y Vueling.

Esta última, sin lugar a dudas la peor compañía aérea operando ahora mismo en España, al no realizar vuelos de larga distancia no significaba mayor problema.

Sin embargo, tanto Iberia como British ofertan rutas directas entre Madrid y Tokyo, lo cual se hace bastante apetitoso, pero teniendo en cuenta el grado de ministerio aéreo al que ha llegado la antaño compañía bandera de nuestro país y el increíble nivel de deterioro alcanzado por la inglesa, hay que retirarlas del ramillete de opciones de manera inmediata.

Por esta razón, dando por hecho que ni nos subimos, ni recomendamos a nadie subirse en aparatos del grupo IAG (con la honrosa excepción de la pequeña Aer Lingus), definitivamente redujimos opciones a la sempiterna Alitalia y el grupo Air France/KLM.

Estas otras alternativas realizan una escala: los italianos en Roma, los franceses en París y los holandeses en Amsterdam. Todas ellas de duración inferior a las 5 horas, por lo que se pueden considerar bastante llevaderas.

Con una diferencia de precio en las tarifas insignificante, finalmente elegimos a la holandesa KLM, la cual lleva décadas ocupando los primeros puestos mundiales en niveles de calidad y atención al pasajero.

Y aquí os dejamos nuestra experiencia:

Reserva

El proceso de reserva lo realizamos a través de uno de nuestros mayoristas aéreos, el cual ha negociado tarifas muy interesantes con Delta Airlines, Air France, KLM y Air Europa, por lo que es nuestro referente a la hora de volar con cualquiera de ellas.

Con una tarifa de apenas 484,17.-euros, compramos nuestros billetes entre Madrid y Tokyo, haciendo escala en Amsterdam y con la posibilidad de facturar una maleta.

Incluso podíamos haber obtenido un mejor precio variando la combinación de fechas, pero estábamos atados a unos días determinados que no podíamos modificar.

Facturación

El primer tramo del vuelo, entre Madrid y Amsterdam, iba a ser operado por Air Europa, por lo que nos presentamos en los mostradores de la compañía española en Barajas con tiempo de sobra para realizar los trámites de facturación.

Igual que nos ha ocurrido durante todo este año, el proceso fue inmediato, sin colas ni esperas de ningún tipo.

Facturamos nuestras maletas directamente al aeropuerto de Tokyo Narita, por lo que estábamos libres de ataduras durante nuestra escala en Schiphol para poder pasear, ir de compras, o tomar un café.

Al regreso, la facturación la hicimos nosotros mismos en las máquinas que han dispuesto en Narita Air France, Delta y KLM.

Se trata de un proceso rápido, cómodo, muy intuitivo, y que se puede realizar en varios idiomas, entre los que se incluye, por supuesto, el español.

Además, hay dos empleados en la zona para resolver cualquier duda que pueda surgir a la hora de auto facturar las maletas, por lo que no existe margen para el error.

Es importante reseñar que los cuatros vuelos, los dos de ida y los dos de vuelta, salieron puntuales, por lo que también seguimos manteniendo nuestra racha con Air Europa, que esperamos siga durante mucho tiempo.

Escala

Afortunadamente, el aeropuerto holandés de Schiphol es uno de los más importantes y mejor preparados de Europa, por lo que el tiempo de espera en el mismo se hace realmente corto.

Teniendo en cuenta que los aviones están embarcando con un margen de unos 40 minutos sobre la hora indicada de salida, la escala se reduce realmente a 3 horas, las cuales se consumen con un pequeño tentempié y un paseo por las tiendas del aeropuerto.

Tal y como se ha estandarizado en muchas compañías aéreas, el proceso de embarque se realiza utilizando distintas zonas del avión (hasta 5), que son llamadas progresivamente.

Nos sigue llamando la atención las colas que se hacen en Barajas para acceder al avión, las cuales son tan largas como totalmente innecesarias, considerando que todo el mundo tiene su asiento reservado y no hay mayor diferencia entre sentarse 5 minutos antes, o 5 minutos después.

Narita

El inmenso aeropuerto de Narita es una pequeña joya en si mismo.

Excelentes instalaciones, cientos de tiendas y, sobre todo, comodidad para el pasajero.

Además, cuenta con acceso directo al mismísimo centro de Tokyo en tren (Narita Express), por lo que los carísimos transfer entre aeropuerto y ciudad son totalmente innecesarios.

Avión

KLM opera la ruta entre Amsterdam y Tokyo utilizando el Boeing 777, avión que según nuestro criterio es infinitamente superior al Airbus A330 utilizado por la competencia.

Los tramos entre Madrid y Amsterdam, los realizamos con un A330 de Air Europa a la ida, y con un Boeing 737 de KLM al regreso.

Asientos

El Boeing 777 de KLM ofrece una de las mayores distancias entre asientos en la clase económica de todo el panorama aéreo mundial, con 35 pulgadas (89 centímetros).

Por comparación, Iberia en sus A330 tiene una separación de tan solo 31 pulgadas (79 centímetros), lo que significa una diferencia de espacio a mayores para las piernas de 10 centímetros, a favor de la aerolínea holandesa.

Todos los asientos son reclinables, anchos y robustos, y cuentan con pantalla de televisión para visualizar el entretenimiento a bordo, y también con cargadores USB para dispositivos electrónicos.

La cabina del 777 es grande y espaciosa y el único punto en su contra es que, quizás, el A330 es algo más silencioso en su interior (probablemente al utilizar motores bastante más pequeños y menos potentes).

Entretenimiento a bordo

El sistema de entretenimiento a bordo es gratuito y bastante completo.

Cuenta con un buen número de películas, documentales, series y programas de televisión, aunque se hace evidente que no posee la licencia para mostrar los últimos estrenos de la gran pantalla, como ocurre con Emirates, o Singapore Airlines, que suelen programar los mismas películas que se presentan en los propios cines.

Comida

Tanto en el vuelo nocturno (el de ida), como en el vuelo diurno (el de vuelta), se hace entrega de una comida de bastante calidad.

El menú tiene dos opciones y ambas incluyen un plato principal (pasta, carne…), una ensalada, algún tipo de fiambre, pan y un dulce de postre. Más que suficiente para matar el gusanillo durante el vuelo.

En el vuelo de ida optamos por un plato de cerdo al estilo Sukiyaki japonés, y en el de regreso por pasta.

En los vuelos de conexión entre Madrid y Amsterdam, el servicio de catering es de pago.

En definitiva, es muy difícil, por no decir imposible, encontrar una mejor relación calidad precio para realizar un vuelo de las características de un Madrid Tokyo.

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