La maldición de Etihad

Dice la mitología griega que el Rey Midas poseía el extraño poder de convertir en oro todo lo que tocaba. Utilizando un símil parecido, podríamos decir que Etihad sería exactamente lo contrario al mítico Rey Midas.

Puede que se trate de simple mala suerte, en un sector tan arriesgado y cambiante como el aéreo, o de una pésima visión para focalizar inversiones, pero al final lo único cierto es que allí donde puso su mano la aerolínea árabe, todo se vino abajo.

Después de encadenar una racha de más de 5 años presentando importantes beneficios económicos al finalizar cada ejercicio, en el 2016 saltaban todas las armas cuando se daban a conocer por primera vez pérdidas por un total de 1.873 millones de dólares.

Esta situación se repetía de nuevo en los años 2017 y 2018, llegando a acumular un déficit total cercano a los 5.000 millones de dólares.

Etihad se ha puesto manos a la obra y ha diseñado un plan para volver a la senda económica correcta lo antes posible, algo que esperamos con ansia todos aquellos que sabemos apreciar la calidad de sus servicios.

Las mejores aerolíneas

Para ser totalmente justos, es necesario apuntar que lo que es hoy en día la aviación comercial, sobre todo en lo referente a aquellas compañías que todavía apuestan por la excelencia a la hora de tratar con sus pasajeros, se lo debemos en buena medida a las aerolíneas del Golfo, principalmente a Emirates, Qatar y Etihad.

Mientras la tendencia general llevaba a la inmensa mayoría de compañías aéreas a reducir el espacio dentro de sus cabinas, recortar servicios como el catering en los vuelos más largos, o la posibilidad de facturar una maleta de manera gratuita, estas 3 empresas apostaron justo por lo contrario: más lujo en la clase business, más espacio en Premium o First Class, mejor comida, mayor entretenimiento a bordo, aviones más grandes y cómodos, y muchos otros servicios incluidos en la tarifa, como maletas facturadas gratuitas en todos los vuelos.

Evidentemente, todo esto acabó dando su fruto, y durante muchos años estas aerolíneas fueron las preferidas para volar los itinerarios más largos, sabiendo que la diferencia a hacerlo con el resto era, en muchos casos, abismal.

Lamentablemente, con el nacimiento de muchas compañías lowcost de largo radio, que se dedicaron a ofertar tarifas muy por debajo de la media a cambio de los servicios más básicos, la tendencia del usuario medio cambió radicalmente, lanzándose a los brazos de aerolíneas como WOW o Primera, hoy en situación de bancarrota, Norwegian, pasando por una etapa de profunda crisis económica, la francesa Joon, en proceso de desmantelamiento, o Level, que está batiendo todos los récords de pérdidas en Europa.

Esta infame competencia, sobre la cual ya advertimos en numerosas ocasiones desde Turama, consiguió en parte el objetivo para el que había sido creada: torpedear la línea de flotación de las 3 aerolíneas más importantes del Golfo.

Hoy en día, con la excepción de Qatar Airways, que no sabemos muy bien cómo sigue creciendo y ganando dinero, a pesar de todos los problemas del sector y la situación de bloqueo a la que ha sido sometida, Emirates también se encuentra en otro proceso de cambio para revertir una preocupante tendencia negativa, y Etihad está atravesando su peor momento histórico.

Malas inversiones

Cuando indicábamos al comienzo de este post que Etihad no había sabido dirigir de manera correcta sus inversiones, nos referíamos a uno de los puntos clave que la ha llevado hasta su situación actual.

La aerolínea árabe, emulando la filosofía empresarial de su vecina, Qatar Airways, y animada por una buena racha económica, se decidía a invertir parte de su dinero en otras aerolíneas de relevancia.

De esta manera, una de las elegidas en Europa era Air Berlin, compañía que llegó a tener una flota de casi 400 aeronaves, dominando claramente su sector frente a competidoras de especial importancia, como la todopoderosa Lufthansa.

Air Berlin se caracterizó por proporcionar un servicio aceptable a cambio de unas tarifas económicas, conectando buena parte de Europa Occidental.

Finalmente, Etihad tuvo que gastar ingentes cantidades de dinero para que la lowcost alemana pudiese seguir operando, algo que lastró enormemente su propia capacidad económica. Cuando Etihad decidió cortar el grifo de dinero a Air Berlin, la aerolínea alemana de bajo coste se derrumbaba definitivamente.

Otra de las inversiones fallidas más sonadas de Etihad fue con Alitalia, un caso único y que tendrá que ser estudiado con detenimiento en los próximos años.

La aerolínea bandera italiana encadenaba pérdida tras pérdida, hasta declararse también en bancarrota, lo que supuso otro golpe muy duro para Etihad.

A día de hoy, Alitalia se mantiene en activo gracias a las inversiones a fondo perdido que se han aprobado desde el gobierno italiano, aunque el próximo mes sabremos con mayor certeza cuál será su futuro.

Más recientemente, otra compañía por la que había apostado Etihad también se venía abajo: la india Jet Airways.

El enorme mercado indio es realmente atractivo, gracias a su crecimiento actual y su potencial futuro, pero no funciona exactamente igual al del resto de países.

Jet Airways apuntaba a convertirse en una de las aerolíneas más importantes de la zona, pero al final se volvía a demostrar que no sólo llega con disponer de una flota importante de aviones y un enorme mercado de posibles clientes, sino que además es necesario adaptarse a la idiosincrasia propia de cada nación.

La aerolínea india perdía en los últimos meses gran parte de su flota, y hoy permanece en tierra con una importante deuda económica.

Es evidente que la situación actual de Etihad no sería la misma si hubiese evitado estas 3 inversiones.

Nuevo plan

Además de abandonar su participación en Air Berlin, Alitalia, o Jet Airways, Etihad ha puesto en marcha otro plan para volver a recuperar el territorio perdido.

Mientras los vuelos de largo recorrido de la compañía siguen siendo un valor en alza, el problema se ha centrado principalmente en el medio y corto radio.

Esto es debido a la irrupción de nuevas aerolíneas de bajo coste en la zona, que están una vez más bajando las tarifas de manera muy exagerada y dañando los beneficios de la competencia.

Concretamente, hacemos referencia a flyDubai y Air Arabia, ubicadas en los Emiratos Arabes Unidos, a Flynas y Flyadeal, pertenecientes a Arabia Saudí, y a Salamair, con sede en Omán.

Para poder mantener la lucha en el mercado, Etihad ha decidido remodelar 23 de sus modelos A320 y A321, de manera que se procederá a la instalación de asientos más finos y a la eliminación de las pantallas para el entretenimiento a bordo.

De esta manera, la compañía espera disminuir en 18 toneladas anuales el peso de estos aviones, lo que supondría un importante ahorro económico en combustible.

De todas maneras, los pasajeros de este tipo de vuelos seguirán disfrutando de la posibilidad de poder acceder al sistema de entretenimiento de la compañía, pero esta a vez a través de sus propios dispositivos móviles.

Además, Etihad también está reduciendo el peso de la cubertería que se utiliza a bordo de sus aviones en un 85%, lo que también influirá de manera significativa a la hora de calcular el consumo anual de estos aparatos.

Por último, también se van a hacer importantes modificaciones en los menús que se sirven en aquellos vuelos que superan las 4 horas de duración, intentando que la calidad y cantidad de los mismos no se vea mermada, pero a la vez que la Aerolínea pueda recortar gastos superfluos.

Tal y como comentábamos anteriormente, esperamos que con todas estas medidas Etihad vuelve a recuperar el buen rumbo, ya que si queremos mantener el nivel de competencia y oferta que las aerolínea más importantes del Golfo siempre han aportado al sector, necesitamos que estas puedan seguir operando de la misma manera.

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