Level, la castigadora

Por mucho que desde el grupo IAG quieran vendernos un éxito rotundo de la marca (no aerolínea) Level, lo cierto es que adolece de exactamente los mismos defectos que sus homólogas Norwegian, Joon, Wow Air o Wizz Air.

Todas ellas han tenido que aumentar el importe de sus tarifas, una vez han caído en la cuenta de que no pueden transportar eternamente pasajeros al otro lado del Atlántico por cantidades irrisorias, que es también lo que ha ocurrido en Level, cada día que pasa un poco más cara.

Mientras es más que evidente que el futuro de Norwegian pende de un hilo, Joon atraviesa por la misma crisis en la que está envuelta Air France y no acaba de remontar el vuelo. La compañía francesa ya metió la pata con otra subsidiaria de bajo coste, HOP!, que tiene en sus vitrinas un trofeo vitalicio de Turama al ser, junto con Wideroe, una de las aerolíneas que durante todo el año, pase lo que pase, registra el mayor número de cancelaciones y retrasos, a pesar de su escaso volumen de operaciones.

Pero si de algo ha valido la salida de Level al mercado, es para poder dar portazo a muchos trabajadores de Iberia, con contratos antiguos y sueldos elevados, que son sustituidos por personal mucho más joven en unas condiciones laborales manifiestamente peores.

Ya lo dijimos hace más de un año, Level se comerá a Iberia. En su momento, algunos se rieron de esta afirmación, hoy en día ya no hace tanta gracia.

Y es que mientras en Iberia se mantiene en vigor el último ERE, que seguirá vigente hasta el año que viene, Level sigue contratando personal, tanto en España como en el extranjero.

La segunda, y más importante, utilidad que ha tenido Level ha sido su uso como martillo demoledor, aerolínea castigadora y punta de flecha de IAG. Level puede ganar dinero o no, de momento sólo lo pierde, pero lo que está consiguiendo es que sean las otras compañías aéreas las que se desangren un poquito más rápido ante su presencia.

Castigo a Norwegian

Level nació de la nada, apenas un mes después del anuncio de Norwegian de empezar a operar vuelos de largo recorrido, a precios de bajo coste, desde el aeropuerto de Barcelona.

IAG no se podía permitir perder el aeropuerto de la Ciudad Condal, en el que reinaba Vueling, una de sus subsidiarias, por lo que ideó un sistema más flexible para poder hacer frente a los noruegos. De esta manera, se comercializó la marca Level, que en realidad es una transformación extraña de Iberia, donde se han recortado todos los gastos posibles para hacerla más competitiva y poder comercializar tarifas más económicas.

Como si de una partida de Risk  se tratase, IAG colocó dos aviones en El Prat cuyo único objetivo era hacerle la vida lo más difícil posible a Norwegian, aunque el grupo estuviese perdiendo dinero con ellos. Lo más importante era, y sigue siendo, ir comiéndole terreno a Norwegian poco a poco.

Y la jugada está teniendo bastante éxito, considerando que apenas un año después la aerolínea noruega se encuentra contra las cuerdas, IAG ya forma parte de su accionariado y no se descarta una posible compra.

No hace falta tener un máster en economía para darse cuenta de que en el momento en el que IAG se haga con Norwegian, los precios de los vuelos de largo recorrido desde Barcelona despegarán a la velocidad de un cohete espacial. De momento, todavía está por ver lo que va a pasar.

Castigo a Air France

La compañía francesa también quiso jugar a la estrategia sobre el tablero de Barcelona, para lo cual y siguiendo los mismos pasos que IAG, se sacó de la manga a Joon, un ente de bajo coste que supuestamente permitiría a la aerolínea gala competir en las mismas condiciones que el resto de lowcost que estaban operando en El Prat.

A Air France tampoco le salió demasiado bien la jugada, ya que Joon se ha quedado en tierra de nadie. Además, hay que sumar los gravísimos conflictos laborales sufridos por la empresa matriz, que a día de hoy todavía no ha conseguido que ningún directivo quiera ocupar el puesto de máxima responsabilidad dentro de la misma, después de la última dimisión de su anterior CEO.

Mal calculado el golpe por parte de Air France, ahora le toca recibirlo, para lo que IAG ha decidido establecer a Level, la castigadora, en París.

Para ello ha reconvertido a la antigua Open Skies, que ni pinchaba ni cortaba nada, en la nueva Level francesa, la cual asestará puñaladas en la espalda de Air France volando a sus destinos principales en el continente americano, como son Nueva York, Guadalupe o Montreal. Además, con esta jugada también da mucha guerra a Norwegian, XL Airways, WOW Air y Primera.

Dos nuevos aparatos de Level en el aeropuerto de Orly se encargarán de ir golpeando al resto de competidoras, a los que en el año 2019 se unirá otro más.

Ya veremos si Air France está en condiciones de aguantar esta nueva competencia, considerando la situación delicada en la que se mueve.

Castigo a LaudaMotion

Cuando Air Berlin entró en quiebra el pasado año, arrastró en su caída a otras tantas aerolíneas, entre las que se encontraba la austriaca Niki.

IAG vio la oportunidad perfecta para hacerse con la pequeña aerolínea de bajo coste, que disfrutaba de unos atractivos slots en aeropuertos de centro Europa y operaciones muy dinámicas y rentables hacia España. Para ello intentó su compra, una vez que esta se había declarado también en quiebra, pero una jugada maestra de su antiguo propietario, el ex corredor de Fórmula 1 Niki Lauda, evitó la maniobra y consiguió llevarse los restos de Niki a Austria.

El grupo empresarial IAG se frotó las lágrimas y mientras se retiraba de territorio austriaco juró venganza.

Una vez más, Level, la castigadora, entra en escena para impartir justicia y aplicar la dura ley de IAG: “o estás conmigo, o estás contra mí”.

De esta manera, IAG ha creado una nueva subsidiaria en Austria, llamada Anisec Luftfahrt GmbH, que en principio iba a asignar a Vueling, tal y como estaba estudiado en el plan inicial si fructificaba la compra de Niki, pero que ahora se ha pasado a Level.

De esta manera, Level entra también en el sector del corto/medio recorrido, utilizando para ello 4 Airbus A321 ubicados en Viena, que volarán a 14 destinos en toda Europa.

Como comentábamos anteriormente, mientras el personal de Iberia sigue saliendo a la calle, Level creará 200 puestos de trabajo nuevos en Austria.

Con la llegada de “la castigadora”, IAG se ubica en una posición preferente en Austria, Suiza y también Alemania, dándole un guantazo en la cara a LaudaMotion, la antigua Niki, y a su accionista principal, la irlandesa Ryanair.

Por si esto fuera poco, Level se adelanta en 3 meses a LaudaMotion en su inicio de operaciones, que tenía previsto para el próximo mes de Octubre, con 14 nuevas rutas anunciadas.

De momento, parece que el plan de IAG está surtiendo efecto, pero hay que tener siempre presente el refrán que dice “quien a hierro mata, a hierro muere”, por lo que no debería sorprender a nadie que tanto afán conquistador y castigador por parte del grupo empresarial propietario de Iberia, acabase generando una tormenta perfecta sobre si misma.

¿Demasiado ánimo de venganza, deseos infinitos de crecimiento, o simple competencia?. Pues ya veremos lo que pasa, pero la historia de la aviación civil está llena de grandísimas compañías aéreas que acabaron desapareciendo por culpa de un excesivo deseo de grandeza.

A día de hoy, Level se está convirtiendo en el macho Alfa, el líder de la manada, pero el sector también se ha transformado en una selva y todos sabemos que esta tiene su propia ley, totalmente implacable.

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