Ryanair quiere volar al espacio

Si en términos coloquiales se conoce a Madonna como “la ambición rubia”, podríamos aplicar ese mismo concepto al CEO de Ryanair, Michael O´Leary (cada día menos CEO…), porque si de lo que hablamos es de ambición, muy pocos en este mundo pueden hacerle sombra.

Este pasado fin de semana Ryanair reunía a los medios de prensa en su base de Dublín, para intentar explicar la nueva ocurrencia de la aerolínea lowcost irlandesa, que parece que ya no se conforma con unir ciudades de todo el continente europeo.

Ryanair ha puesto en marcha su plan “Fly me to the Moon”, el cual contempla poder transportar pasajeros en el espacio, tanto en vuelos que tendrán como objetivo poder observar nuestro satélite natural a la menor distancia posible, como saliendo fuera del campo de gravedad de nuestro planeta para, por fin, poder realizar rutas transatlánticas.

La compañía ha abierto un fondo flexible que permitirá financiar el proyecto, que durante los próximos 15 años recibirá distintas cantidades de dinero, siempre dependiendo del resultado de las cuentas anuales. Esto quiere decir que si un año el balance del ejercicio es muy positivo, se podrá destinar más dinero hacia este fondo, y si las cosas no van demasiado bien, tendrá que esperar.

De esta manera, los directivos de Ryanair han querido dejar muy claro que el proyecto “Fly me to the Moon” no va a ser un saco sin fondo, que acabe lastrando la economía de la aerolínea, sino que sólo se verá financiado en el caso de obtener importantes beneficios.

Teniendo en cuenta todos los factores que podrían incurrir en los próximos años, Ryanair ha estimado poder iniciar sus operaciones en el espacio en el 2035.

Ambición o envidia

Si bien es cierto que la noticia no ha dejado indiferente absolutamente a nadie, la posibilidad de que Ryanair pudiese apostar por la cada vez más creciente carrera espacial no es una novedad.

O´Leary ha estado siempre muy pendiente tanto de Sir Richard Branson, el fundador de Virgin Atlantic, como de Elon Musk, el de Tesla, ambos auténticos pioneros en sus respectivos campos y que llevan trabajando en proyectos de este tipo desde hace ya algún tiempo.

Branson fundó en el año 2004 Virgin Galactic, un proyecto en el que el multimillonario inglés se ha implicado personalmente desde el principio, y que conseguía el día 10 de Diciembre del 2018 convertirse en la primera empresa en lograr un vuelo comercial tripulado al espacio.

Por su parte, Elon Musk hacía lo propio a través de su proyecto Space X, que vio la luz dos años antes que el de Branson. Los logros que ha conseguido Musk para poder ver cumplido su sueño de poder transportar pasajeros al espacio, han sido diversos, pero quizás el que más nos llamó la atención a todos fue el que tuvo lugar en Febrero del pasado año, cuando se lanzó un vehículo Tesla (compañía que también fundó) fuera de nuestra órbita.

Es muy probable que O´Leary haya estado esperando a que ambos proyectos fuesen madurando, con el fin de poder evitarse todos los tropiezos iniciales, y lanzar el suyo propio siguiendo los pasos tanto de Branson, como de Musk, lo cual desde luego nos parece una postura bastante inteligente.

A preguntas de los periodistas, en relación a saber si O´Leary podría haber contactado o pedido apoyo técnico a alguno de los dos, los directivos de Ryanair contestaron que sí se habían mantenido conversaciones, tanto con altos directivos de Virgin Galactic, como con sus homólogos de Space X, pero que a día de hoy se sigue tratando de 3 proyectos distintos.

Sin embargo, analistas internacionales han vaticinado que, más tarde o más temprano, estas 3 empresas tendrán que aprender a colaborar entre ellas, de la misma manera a como lo hacen en la actualidad las agencias espaciales más importantes, excepto la china.

¿Hay negocio?

Esta pregunta se podría responder muy fácilmente apuntando que si O´Leary cree que hay negocio, es que hay negocio.

Es cierto que Ryanair es la versión europea de SouthWest, ambas precursoras (que no las primeras) en implementar los sistemas de vuelos de bajo coste, y que no esperamos que viajar al espacio sea especialmente económico para casi nadie.

La cuestión radica en que hoy en día hay un segmento muy importante de clientes potenciales dispuestos a pagar mucho más dinero por sus billetes, a cambio de recibir un trato mucho mejor al dispensado habitualmente por las aerolíneas convencionales, o simplemente tener una experiencia de vuelo distinta a la de la mayoría.

Por esta razón, las aerolíneas tradicionales renuevan constantemente sus asientos de primera clase, con el fin de atraer a este tipo de clientes hacia sus aviones, cada día con más lujos, más comodidades y más novedades.

De hecho, tanto la propia Virgin Atlantic, como la japonesa JAL, han apostado también por un nuevo proyecto de avión supersónico, una versión muy mejorada del mítico Concorde, llamado Boom, y que se encuentra actualmente en una fase muy avanzada, por lo que podría empezar a operar en muy poco tiempo.

Este nuevo avión, con sólo 55 asientos, ya cuenta con una importante lista de espera, lo que demuestra que el mercado está preparado para nuevas y más caras incursiones de este tipo.

Ahora bien, si el avión de Boom con tan pocos asientos, tendrá que comercializar sus billetes por un alto importe para poder rentabilizar sus operaciones, tendremos que ver finalmente con cuántas plazas contarán los modelos finales tanto de Ryanair, como de Virgin Galactic y Space X.

Los directivos de Ryanair hicieron referencia a prototipos de 100 asientos, pero los especialistas consideran estas cifras demasiado aventuradas y generosas.

En todo caso, esta noticia ha despertado el lado más ingenioso de muchos. No han tardado en llegar los memes correspondientes, y algunos se preguntan si los trajes espaciales tendrán que comprarse a mayores del billete, si también se repartirán cartones de “rasca y gana” a bordo del avión espacial, o cómo se las ingeniarán en Ryanair para resolver las peleas habituales que se producen dentro de sus aparatos, en un ambiente de gravedad 0.

Por último, sólo agradecerte si has leído hasta el final esta noticia, escrita por alguien que ha vivido una temporada larga de su vida en el Reino Unido, país en el que todos los años se celebra el día 1 de Abril el conocido como “April Fool´s Day”, equivalente a nuestro Día de los Inocentes, y que sólo quería conmemorar el mismo de la mejor manera posible.

Así que sólo te pedimos perdón por el tiempo perdido, y también tu colaboración para seguir la broma, de esta manera sabremos quién se lee los posts hasta el final, y quién no…

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