Tokio: dónde alojarse y qué visitar

Si tienes pensado pasar unos días en la capital de Japón, te confirmamos que te esperan unas cuantas horas de metro, así que en cuanto bajes del avión procura hacerte con alguna de las tarjetas que permiten el pago de este servicio.

Las más populares son la PASMO y la SUICA, que a efectos prácticos no tienen demasiadas diferencias y se pueden utilizar en todo el país con las principales compañías de tren y autobús.

Además, también permiten hacer pagos en algunas tiendas.

Recuerda que dependiendo del aeropuerto al que llegues vas a tener que utilizar algún medio de transporte para poder acceder a la ciudad, y que este tipo de servicios requieren la compra de billetes que no están incluidos en ninguna de las dos tarjetas.

Si tu avión aterriza en el aeropuerto de Narita, te recomendamos viajar en el tren Narita Express. Puedes comprar el billete de ida y vuelta en el propio aeropuerto. Para evitar problemas, intenta siempre dejar tu asiento reservado, ya que a determinadas horas es obligatorio hacerlo.

Si llegas a Haneda, tienes la opción de trasladarte a la ciudad en tren, autobús y monorrail. Piensa que circulando por carretera siempre vas a tardas más, debido al intenso tráfico que puede registrarse en muchos momentos del día, pero también suele ser la opción más económica.

Por nuestra parte, te vamos a aconsejar también que te hagas con un router WIFI móvil, que podrás recoger a tu llegada al aeropuerto, o pedir que te lo envíen directamente a tu hotel.

Se trata de un pequeño router de bolsillo que permite la conexión de hasta 4 dispositivos móviles al mismo tiempo. Esto te permitirá estar conectado en todo momento y en cualquier ubicación, lo que facilitará enormemente la visita por libre de la ciudad, utilizando los sistemas de GPS y las aplicaciones destinadas a guiarte dentro del propio metro.

Te recordamos que en Tokio, además de los propios servicios ferroviarios normalmente prestados por la compañía JR (Japan Rail), tienes a tu disposición el Tokyo Metro, el Toei Metro, el Toei Bus y el Toei Streetcar (tranvía).

Si te vas a mover por otras ciudades en tren, lo más recomendable es hacerte con el JR Pass, que permite el acceso a todos los trenes express, rápidos y locales del grupo JR.

Ojo, si tu intención es poder viajar en el famoso “tren bala” japonés, conocido como Shinkansen, debes de saber que existen 3 tipos diferentes: el Kodama, que es el más lento de los tres y para en prácticamente todas las estaciones, el Hikari-Sakura, más rápido que el anterior y que sólo para en algunas estaciones, y el Nozomi-Mizuho, el más rápido y moderno de todos, que sólo suele parar en las ciudades más importantes.

El JR Pass no incluye la utilización de los trenes Nozomi-Mizuho.

Ahora que ya estás en Tokio, te comentamos cuáles son los barrios más populares y qué atractivos podrás encontrar en ellos:

Shinjuku

Este barrio de Tokio, una pequeña ciudad en si mismo, fue nuestra elección para ubicar nuestro alojamiento.

Sin duda, uno de los mayores distritos de ocio, con una enorme vida nocturna y también diurna, cientos de tiendas, centros comerciales, bares, restaurantes, cines, y lo más importante de todo: la estación de metro desde donde se puede acceder a todos los servicios ferroviarios posibles.

Para nosotros, Shinjuku tiene 3 ventajas muy importantes sobre el resto de distritos: la primera es la posibilidad de conectar directamente con el aeropuerto de Narita, además de facilitar el acceso a los Shinkansen y también a otros trenes regionales, junto con la inmensa mayoría de líneas del Tokyo Metro.

La segunda son la cuasi infinitas posibilidades para poder desayunar, comer y cenar. Desde los lugares más típicos, normalmente de muy pequeñas dimensiones, donde se pueden degustar los platos más tradicionales por muy poco dinero, hasta restaurantes de comida internacional y cadenas archiconocidas.

La tercera es la enorme proliferación de tiendas de todo tipo, sobre todo de productos electrónicos, como Yamada Denki, Bic Camera, o Yodobashi Camera, los grandes almacenes denominados Labi, Odakyu, o Shinjuku Takashimaya y otros más específicos de telefonía, drones y cualquier otro dispositivo que puedas imaginar.

Además, para los más frikis está Don Quijote, una gran tienda abierta las 24 horas para comprar souvenirs, pero que en realidad tiene todo lo imaginable por un ser humano, eso sí, con un desbarajuste tan sumamente grande, unos pasillos tan estrechos y una cantidad de público tan exagerada, que agobia hasta al más pintado.

No te puedes perder las zonas de Kabukicho, “el barrio que nunca duerme” y también Shinjuku Golgen-gai, que con sus estrechas calles y sus letreros luminosos se ha convertido en uno de los puntos más fotografiados de la zona.

Shibuya

Lo bueno de Shibuya es que a muy poca distancia puedes disfrutar de la tranquilidad y belleza del templo Meiji Jingu, uno de las más visitados de la ciudad, rodeado de preciosos jardines e inmerso en un ambiente de relajación y respeto, y a escasos metros meterte en un auténtico río humano en la famosísima calle de Takeshita-Dori, donde se ubican cientos de tiendas que comercializan todos los artículos relacionados con los personajes más famosos de la cultura nipona.

Mundialmente conocido es el cruce peatonal que hay a la salida de su estación de metro, que atraviesan cientos de miles de personas a diario. Lo mejor para admirarlo en todo su esplendor es acceder al último piso de uno de los grandes almacenes que se encuentra justo al lado, el cual dispone de unas vistas privilegiadas sobre el mismo.

Asakusa

Esta zona es principalmente conocida por el templo Sensoji, normalmente abarrotado de locales que acuden a orar vestidos de la manera tradicional japonesa, lo cual le añade todavía más belleza.

Por otro lado se encuentran dos de las calles comerciales más visitadas de la ciudad, Nakamise y Kappabashi Dogugai.

Nakamise se parece más a un mercadillo, abarrotado de objetos típicos de todo tipo.

En la calle de Kappabashi Dogugai podrás encontrar mayor diversidad comercial y te encontrarás también con porteadores dispuestos a darte un paseo en una típica carroza japonesa, que pone a prueba la resistencia física de aquellos que corren empujándola.

Sumida y Ryogoku

No te pongas en plan snob y si piensas visitar Tokio sube como cualquier turista a la Tokyo Skytree Tower.

Quitando las numerosas referencias a la serie de Dragon Ball Z, que realmente sobran, podrás disfrutar de unas vistas absolutamente increíbles de la ciudad, en 360 grados y a una altura de más de 450 metros.

Además, en la Tokyo Skytree Town está ubicado el centro comercial Solamachi, que dispone de acuario, planetario, miles de tiendas y restaurantes.

En los alrededores se ubica el estadio de sumo de Ryogoku Kokugikan, donde se pueden adquirir entradas para ver algunos entrenamientos.

El parque de Sumida es interesante, aunque de dimensiones muy reducidas.

Ueno

Relax, tranquilidad, naturaleza y muchos templos.

Una de las zonas más tranquilas de la ciudad, que también requiere de bastantes horas para poder ser recorrida en condiciones.

Aquí podrás visitar, entre otros, el Templo de Kaneji, o el Santuario Yushima Tenmangu, donde es posible hacer una ofrenda a los Dioses.

Si quieres seguir nuestro consejo, aprovecha el día para conocer a fondo este lugar, porque realmente vale la pena, y en cuanto se ponga el sol dirígete al barrio de Yanesen.

Si quieres conocer el verdadero Tokio, en Yanesen verás las tiendas más tradicionales y menos turísticas, donde se prepara, por ejemplo, el sushi más fresco, o se cosen los kimonos más caros.

No te preocupes, puedes pasear por toda esta zona con total tranquilidad.

La ciudad de Tokio es realmente segura y observarás que prácticamente todos los puestos de la calle carecen de vigilancia, dado que los robos y hurtos son casi inexistentes.

Ginza

El lujo localizado en las millas de oro, donde se ubican las mejores tiendas, las mejores marcas y los precios más elevados.

Puede que Ginza sea un distrito prohibitivo a la hora de comprar, pero pasear por el mismo es total y absolutamente gratuito.

Te recomendamos que acudas durante el fin de semana, ya que igual que ocurre en otras calles de la ciudad, el tráfico de coches queda prohibido hasta la noche y los peatones pueden disfrutar a su antojo sin preocupase ni de cruces, ni de semáforos.

Llama poderosamente la atención observar a las familias más adineradas vistiendo los kimonos tradicionales, confeccionados con carísimas telas y diseños absolutamente espectaculares.

Probablemente te sientas un poco pobre, pero bueno, de momento ya has podido viajar hasta Japón…

Marunouchi

En nuestra opinión, una zona excesivamente sobrevalorada.

Es cierto, los rascacielos son impresionantes, pero ni eso ni la popular estación de Tokio nos llamó especialmente la atención.

Las medidas de seguridad para visitar el Palacio Imperial son enormes, y básicamente eres pastoreado por sus jardines, por lo que creemos que tampoco es algo que valga realmente la pena.

Si no tienes mucho tiempo, un distrito perfectamente evitable.

Roppongi y Akasaka

Junto con Shinjuku, otro de los barrios que reúne más vida nocturna.

Miles de jóvenes se dan cita en este distrito, especialmente los fines de semana, para disfrutar del cine, teatro y otro tipo de espectáculos.

La presencia de varias discotecas muy populares, atraen sobre todo a los más jóvenes, que gustan de empezar la fiesta demasiado pronto y acabarla lo más tarde posible.

En el complejo Roppongi se encuentra el mirador “Tokyo Citi View”, un punto muy frecuentado por la noche para admirar la belleza de la ciudad adornada por millones de luces.

Si te va la fiesta nocturna, no lo dudes, Roppongi es tu destino. Aquí observarás cómo la tradicional educación japonesa se va diluyendo a medida que aumentan las horas y el nivel de alcohol en sangre.

Odaiba

Esta zona de Tokyo está destinada exclusivamente a las compras y la diversión.

En ella se encuentran 3 enormes centros comerciales, donde podrás encontrar un parque temático de atracciones en 3D, entre otras tantas lindezas.

Si tu presupuesto te lo permite, las vistas desde alguno de los hoteles de Odaiba a la bahía de Tokyo son espectaculares, al igual que sus tarifas por noche de estancia.

Si quieres nuestro consejo, visita el centro comercial Venus Fort, el más bonito y espectacular de todos, y posteriormente vete a la planta baja del DiverCity Tokyo Plaza, donde encontrarás la mejor selección de comida japonesa a mejor precio.

Eso sí, si acudes un fin de semana, vete con paciencia, porque es complicado encontrar una mesa para sentarse.

Por último, no puedes dejar de visitar la exposición permanente de Toyota. Te gusten o no te gusten estos coches, es realmente divertida e interactiva con el visitante.

Shiodome, Shiba y Takeshiba

Lugar de contrastes absolutamente inexplicables.

A día de hoy, todavía no entendemos cómo se les pudo ocurrir construir uno de los emblemas de la ciudad, la famosa Torre de Tokyo, justo detrás de uno de los templos más emblemáticos de la misma, el Templo Zojoji.

Para disipar nuestras dudas nos dirigimos a una guía del ayuntamiento de Tokyo, la cual nos contestó, de manera especialmente seria, indicando que se decidió poner la torre de Tokyo en aquel preciso lugar “porque queríamos ver la tele…”.

Y es que este emblema mundial de Tokyo fue originalmente diseñado para albergar decenas de antenas y un gran repetidor, que permitía que los habitantes de la ciudad pudiesen recibir la señal de televisión en unos años postguerra, donde la economía nacional estaba muy tocada.

Pues nada, ahora ellos pueden ver la tele y tú hacer fotos a un templo con varios siglos de antigüedad, rodeado de una enorme antena metálica de color rojo…

Akihabara

Si internamente te consideras un friki, Akihabara es tu distrito en Tokio.

Igual que en Ginza, te recomendamos la visita en fin de semana, ya que las calles son peatonales hasta la noche.

Aquí se reúne lo más “particular” de la ciudad: los atuendos más llamativos, pelos de colores, combinaciones imposibles de ropa y extravagancia elevada a su máxima potencia.

Se han puesto de moda los locales en los que se puede degustar café mientras se acarician distintos animales.

Tienes la posibilidad de acariciar gatos, cachorros, erizos…e incluso seres humanas disfrazadas de colegiales, algo pelín enfermizo para los occidentales, pero totalmente legal en el país.

Los personajes de Manga y Anime adornan todas las esquinas, tiendas y letreros, así que si no te va ese rollo, ya sabes a dónde no tienes que ir.

De todas formas, visitar Tokio y no meterte en Akihabara un Sábado por la noche, es igual a no haber conocido la ciudad.

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