Tus vacaciones en crucero

Si tuviésemos que resumir las frases que escuchamos más habitualmente de nuestros seguidores, sin lugar a dudas, una de ellas sería: “algún año me gustaría hacer un crucero…”.

Como es natural hoy en día, cualquier persona es experta localizadora de viajes chollo y grandes ofertas, así que después de llegar del trabajo se sientan delante de su portátil y teclean: “cruceros baratos”. A partir de ahí y durante un período aproximado de unas dos horas, con un par de interrupciones para ir al baño, navegan por infinidad de páginas donde se mezclan barcos, camarotes, itinerarios, precios, etc etc etc.

Finalmente y ante el aluvión de información, opiniones de viajeros y material multimedia que inunda la red, el/la interesad@ cierra la tapa de su ordenador y se dice a sí mismo: “quizás otro año…”.

Preguntar no es pecado

Buscar un crucero en el que pasar unos días de vacaciones no es una tarea que haya que realizar escondido, en pecado, solo ante el peligro. Desde luego no es algo que haya que sufrir en silencio (y además tampoco necesita de pomadas).

Tal y como os decimos siempre, sabemos que muchos no disponéis de demasiado tiempo y por ello os ofrecemos la posibilidad de contactar con nosotros vía mail, teléfono, whatsapp, o a través de las redes sociales.

En muchas ocasiones, el barco en el que os habéis fijado no es precisamente el mejor para vosotros, ni el itinerario que tenéis en mente el más adecuado. Al mismo tiempo, es bastante habitual que aparezcan ofertas de última hora, que no saltan a la red de forma pública.

Por eso, este tipo de vacaciones deberían comentarse con alguien que conozca muy bien el sector, y no precisamente con el señor Google.

Hace muy pocos días, nuestros amigos de Crucerator y la conocida naviera MSC nos invitaron a conocer desde dentro uno de sus 17 grandes trasatlánticos: el MSC Magnifica.

Se trata de un barco de tamaño medio, ni es de los más grandes ni de los más pequeños, con una capacidad para unos 2.500 pasajeros y 1.000 tripulantes. Es muy importante fijarse bien en este ratio, ya que determina el nivel de atención que vamos a experimentar a bordo.

Sin pesadillas en la cocina

Puede que seas un tiquismiquis, un maniático, alguien que no está dispuesto a probar nuevos sabores cada día. No eres el único, y lo sabemos.

Para ello, el Magnifica cuenta con hasta 5 restaurantes gourmet de cocina internacional. A ver, por muy rarito que seas, alguno te va a acabar gustando. En último caso, también tienes a tu entera disposición 12 bares temáticos donde beber algo y comer unas aceitunas, si es que tu cuerpo las tolera.

Italiano, asiático, texmex, cocina europea, si de verdad no encuentras nada que te guste, siempre puedes dirigirte a algún McDonalds en el primer puerto que toques. Tú mismo.

Síndrome Marathon Man

Otra de las frases que solemos escuchar habitualmente es aquella que dice: “yo es que me muevo mucho, hago deporte a diario, en un barco me veo muy agobiado”.

Probablemente si hubieses visto lo que pudimos ver nosotros, no harías semejante afirmación. El Magnifica dispone de un completo gimnasio donde poder seguir con tus rutinas y alimentar tus bíceps, tríceps y cuadríceps. Además, cuenta con el plus de poder disfrutar de unas vistas privilegiadas, cuando todos sabemos que en tu gimnasio sólo tienen un poster de Arnold Schwarzenegger en la pared.

Por supuesto, después podrás mostrar los resultados de tu trabajo en alguna de las dos piscinas, la situada al aire libre, o la climatizada, que además tiene un techo retráctil.

Y para calentar, qué mejor que correr en la pista de jogging reservada, en medio del océano y sin respirar el humo de los tubos de escape de los coches en la calle.

Sí sin mis hijos

Uno de los placeres más grandes que puede experimentar el ser humano es irse de vacaciones en familia. El otro es perder de vista durante buena parte del tiempo a los hijos y recuperarlos al fin del día.

Para poder cumplir con ambos, el Magnifica cuenta con tres localizaciones distintas, segmentadas por edades.

En primer lugar, hay una guardería para hacerse cargo de los más pequeños, donde estarán vigilados y entretenidos mientras sus progenitores toman el sol o realizan alguna excursión.

En segundo lugar, el barco dispone también de un club infantil, donde se reúnen todos los niños para hacer actividades juntos y pasarlo bien en grupo.

Por último, también hay un espacio reservado para adolescentes, donde predominan, además del acné, las televisiones, vídeojuegos, y espacios donde poder bailar y escuchar música alejados de sus padres. Si se aburren, es porque quieren.

Perdone usted, señora Marquesa

Otro de los temores más habituales de aquellos que estudian la posibilidad de embarcarse en un gran crucero por primera vez, es el de perder exclusividad o intimidad.

Es lógico, considerando que se trata de un navío que alberga a más de 3.000 personas. Sin embargo, si tu sangre tiene mayor carga de tinte azul que la del resto de humanos, también tienes tu espacio.

En concreto, nos referimos, por ejemplo, a uno de los servicios más aclamados e internacionalmente reconocidos del Magnifica: el MSC Aurea Spa.

Este lugar está muy por encima de la media que existe en cualquier hotel de cinco estrellas que puedas conocer. No sólo es exclusivo y lujoso, también es original, moderno y, sobre todo, muy profesional.

Duchas, jacuzzis, masajes, tratamientos de belleza, todo ello envuelto dentro de unas instalaciones que son la envidia de muchos.

Si además quieres destacarte del resto, puedes navegar en tu suite privada, o incluso en tu duplex. Es lo más parecido a pasar las vacaciones en un hotel cinco estrellas súper lujo, con vistas al mar y que amanece cada día en una ciudad distinta. Esto no te lo ofrece el Hilton, ¿eh?.

Me aburro !!!

Si eres uno de esos especímenes que tienen el don de aburrirse en un entorno donde el resto se lo pasa pipa, quizás haya empezado a cambiar tu suerte.

Vale, sabemos que no comes, no bebes, no bailas, no te gusta el deporte y no sabes hacer amigos. En ese caso, lo mejor sería que te quedases en casa, pero si decides hacer tu vida algo más llevadera, el Magnifica te ofrece un casino, si lo que te gusta es tentar a la suerte, una discoteca panorámica (puedes quedarte pegado a la pared mientras ves cómo el resto disfruta), un cine 4D, sí, de esos que se mueven y te meten dentro de la película, un internet café, para que subas tus fotos y post en las redes sociales haciendo ver que eres el rey de la fiesta, entretenimiento variado en todos los salones y, la “piece de resistance”, un teatro con capacidad para más de 1.200 personas.

Si no eres capaz de esbozar una mínima sonrisa en ninguno de estos sitios, es que el problema es más grave de lo que parecía y, como dice el refrán adaptado que nos acabamos de inventar: “lo que la naturaleza no te da, MSC no te lo presta”.

Si, por contra, eres de esos que vas a hacer un crucero al lado de otra persona a la que no puedes dejar de mirar, lo cual está muy bien, te puedes quedar tomando algo en alguno de los muchos salones exclusivos, viendo la estela que va dejando el barco en el mar, bajo las estrellas, y todas esas cosas románticas que a algunos todavía nos gusta hacer.

En fin, igual que quizás algún día consigamos que la gente cuando se encuentre mal vaya al médico, y no a consultar sus síntomas en foros de Google, a lo mejor también logramos que cuando quiera hacer un crucero consulte con expertos.

Además de todo el trabajo que te ahorras, siempre podrás conseguir los mejores precios y seguro que no acabarás tus vacaciones flotando en una tabla (que por cierto, tenía capacidad para dos personas…).

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