Valoración vuelo Iberia Airbus A340

Nuestro amigo y cliente de la agencia de viajes de Turama, José Reyes, se ha ido a México y ha querido hacernos su valoración del vuelo entre los aeropuertos de Madrid Barajas y Ciudad de México Juarez.

La aerolínea elegida fue la compañía española Iberia, que opera dicha ruta utilizando un Airbus A340-600, un gran avión cuatrimotor que se encuentra en serio peligro de retirada debido al coste de su mantenimiento.

El vuelo se realizó en clase Economy, o turista, con la posibilidad de facturar una maleta.

Las gestiones de reserva se hicieron desde la agencia de viajes de Turama.

Embarque

El proceso de embarque se realizó desde la terminal 4S del aeropuerto Adolfo Suárez Madrid Barajas.

Se quiere destacar como un factor muy positivo el orden y la organización que se siguió para acceder al avión, lo que sumado al propio diseño y comodidad que ofrece esta terminal del aeropuerto, dan como resultado una experiencia muy positiva para el usuario.

Gracias a las señales dispuestas sobre el propio suelo, no se producen confusiones entre los distintos grupos de embarque.

En este apartado en concreto, la calificación obtenida por la aerolínea es especialmente alta.

Dentro del avión

Coincidimos plenamente con la opinión de José en relación con la disposición de asientos dentro de la cabina, la cual en clase Economy es de 2-4-2, en cuanto a que ofrece una mayor sensación de espacio al pasajero.

En comparación con los nuevos Jet que están ya plenamente operativos en las principales aerolíneas, y en los que predomina esencialmente la disposición 3-3-3, creemos que el mantener sólo dos asientos a cada lado del pasillo favorece tanto a los pasajeros que vuelan solos, como a los que lo hacen en pareja.

De esta manera, las probabilidades de que en ambos laterales uno de los dos asientos no esté ocupado, como finalmente fue este caso, aumentan considerablemente, lo que facilita una enorme comodidad al pasajero, sobre todo a la hora de dormir o de ir al baño.

En este aspecto, también hay que dar un aprobado alto a la aerolínea.

Asientos

Iberia sigue utilizando sus asientos extra “slim”, que supuestamente favorecen la comodidad del pasajero ocupando menos espacio en cabina.

El pitch, o distancia entre filas de asientos, sigue siendo de 31 pulgadas, esto es, dentro de la media de la gran mayoría de compañías aéreas.

Con una altura de 1,80m, es posible observar que la distancia con la butaca de delante todavía permite bastante movilidad, lo cual se agradece especialmente en los vuelos más largos.

Aún así, y tal y como se aprecia en la fotografía, estos asientos empiezan ya a mostrar el efecto de los años y las horas de vuelo, por lo que tienen cierta apariencia de gastados o antiguos.

Iberia facilita de manera gratuita una manta y una almohada. José Angel quiere destacar principalmente la comodidad de esta última.

Entretenimiento a bordo

Todos los asientos en clase Economy llevan incorporada una pantalla desde la que es posible acceder al servicio de entretenimiento a bordo de manera gratuita.

José puntualiza que si bien existe una gran variedad de material para elegir durante el viaje, tanto de películas como de series y también de música, Iberia no ofrece los últimos estrenos cinematográficos, tal y como suelen hacer muchas otras compañías aéreas.

Aún así, también se valora de manera muy positiva este servicio.

Catering

Quizás sea este el apartado en el que más se suelen fijar los viajeros expertos, ya que es donde se pueden apreciar las mayores diferencias entre compañías aéreas.

La paradoja para José radica en el hecho de que pudiendo haber aprobado este apartado con una nota muy alta, el empeño de Iberia por hacerlo mejor que nadie ha sido precisamente lo que empañó un poco la calificación final.

En primer lugar, se sirvió una comida caliente. Entre varias opciones se optó por el plato de pollo preparado con una salsa de verduras, el cual era abundante y de buena calidad. Se acompañaba con una ensalada, pan, el correspondiente postre y una botella de vino.

Al finalizar, se ofreció a todos los pasajeros la opción de tomar una taza de té o café, incluso pudiendo repetir sin mayor problema.

Después de dejar el nivel a una altura considerable, la sorpresa fue encontrase a mitad de vuelo con la entrega de un pequeño snack, que consistía en un sandwich de jamón York y un vaso de agua, o de zumo. En palabras de José, además de estar realmente frío, la textura era como la de un chicle, por lo que la excelente impresión que se había causado con la primera comida se vino totalmente abajo.

Evidentemente, parece mejor idea no hacer entrega de este tipo de comidas a los pasajeros, o en todo caso sustituirlas por alimentos más inocuos, como unas simples galletas, una chocolatina o los consabidos cacahuetes.

Finalmente, antes del aterrizaje se procedió a servir un almuerzo frío, pero este sí estaba presentado en condiciones y de nuevo era abundante y variado.

Tal y como se puede apreciar, consistía en un bocadillo de pavo, de tamaño considerable, un dulce, una chocolatina, un yogurt y la bebida de elección, que en este caso fue una cerveza.

Si no fuese por el sandwich facilitado a mitad de vuelo, en el apartado de catering Iberia también obtendría una puntuación bastante alta, pero sería conveniente que se revisase este asunto por parte de la aerolínea, ya que sería mucho mejor no entregar nada, a hacer llegar este tipo de snacks a los pasajeros.

Tal y como nos indica José en cuanto al servicio de comidas, las palabras que lo resumen son “sensaciones encontradas”.

Conclusión final

Una vez más, nos encontramos con un pasajero de iberia que se baja de uno de sus aviones con bastante indiferencia, a pesar de haber tenido un vuelo tranquilo y sin incidencias.

Si bien hay que dejar claro que a pesar de un gran retraso inicial el vuelo llegó a destino a su hora, el servicio tanto en tierra como en el aire fue bueno, las comidas (a excepción del snack a mitad de vuelo) fueron bastante más que aceptables, el entretenimiento a bordo también es correcto y los asientos no son ni mucho menos los más incómodos del sector, está claro que hay algo que sigue faltando en la ecuación.

La pregunta sería qué necesita aportar Iberia a mayores para que sus usuarios vuelvan a tenerla presente como primera opción en los siguientes desplazamientos aéreos que hagan.

Creemos que es más que evidente que no se trata de un problema particular con un sandwich. Si en la realidad todo funciona, desde el embarque hasta la llegada a destino, de una manera bastante correcta, ¿por qué Iberia no llena todos sus aviones y puede crecer anualmente de una manera espectacular?. ¿Se trata exclusivamente de una cuestión de precios o tarifas?. Desde Turama no creemos que sea este el problema, aunque desde luego una diferencia importante en el precio de los billetes puede inclinar la balanza hacia una aerolínea u otra.

Iberia cuenta con puntos muy importantes a su favor para triunfar en el mercado español, siendo una compañía eminentemente española, pero no tiene la cercanía con los ciudadanos de su país que puede tener British en el Reino Unido, Air France en Francia, Lufthansa en Alemania, o incluso Alitalia en Italia.

Disponiendo además de unos excelentes profesionales, nos preguntamos si la solución partiría de una renovación total de la flota, adecuación de tarifas, o medidas comerciales como acabar con todos los impedimentos que se nos pone a las agencias de viajes para comercializar sus vuelos, lo que al final perjudica seriamente a ambas partes.

Con Level haciendo la competencia dentro de la propia casa de Iberia, o se da un salto de calidad espectacular por parte de la aerolínea, o mucho nos tememos que tal y como llevamos mucho tiempo diciendo, la lowcost acabará por ocupar su lugar dentro del grupo IAG.

Muchas gracias a José Reyes por habernos facilitado sus opiniones y las fotografías que tomó durante el vuelo. Recordaros a todos que si queréis pasarnos vuestras valoraciones sobre cualquier aerolínea, sólo tenéis que contactar con Turama.

ARTÍCULOS RELACIONADOS

Dejar un comentario