Parecía algo demasiado obvio, pero muchos a día de hoy todavía se niegan a reconocerlo: no es viable comercializar vuelos a precios ridículos y mantener una operatividad real que no acabe perjudicando de manera muy grave a los usuarios, y como consecuencia también a las propias compañías y sus empleados. Monarch y AirBerlin Los ejemplos más claros de esto nos…










