Si alguien pensaba que la actual «crisis» por la que está pasando la aerolínea irlandesa iba a convertirse en el momento histórico del cambio de políticas y actitud hacia sus empleados y pasajeros, ya le podemos adelantar que está muy equivocado. Ryanair nunca ha sido amable, básicamente porque nunca tuvo la necesidad de serlo, y ahora tampoco. La gallina de los…










